El jefe de filas de la CUP en el Parlament, Carles Riera
El jefe de filas de la CUP en el Parlament, Carles Riera - INÉS BAUCELLS

CataluñaLa CUP, dispuesta a facilitar la investidura del candidato alternativo a Puigdemont

La formación anticapitalista anuncia que se abstendrá y permitirá que la investidura salga adelante, siempre y cuando, Puigdemont y Comín puedan votar en el debate de investidura

BARCELONAActualizado:

La CUP, al rescate de la investidura. Los anticapitalistas han anunciado hoy su intención de mantener la abstención de sus cuatro diputados en el Parlament cuando Junts per Catalunya presente el denominado como «candidato D», que es el que finalmente podría ser investido como presidente de la Generalitat en caso de que la reformada Ley de la Presidencia que iba a permitir reelegir a Puigdemont a distancia quede en saco roto.

Así lo ha anunciado hoy el diputado de los antisistema Carles Riera, quien ha explicado que ayer la CUP mantuvo una reunión con Junts per Catalunya, en la que hablaron poco sobre la investidura y se centraron más en analizar «cómo encarar el nuevo ciclo político para construir la república».

Riera considera que el nuevo ciclo estará marcado porque «proseguirá la represión por parte del Estado español" y por la entrada «en una fase de inestabilidad» en la cual el independentismo tendrá que buscar la mejor forma «de disputar el poder al Estado», informa Efe. A pesar de lanzar este balón de oxígeno a los de Puigdemont y Junqueras, Riera ha considerado errónea la decisión de neoconvegentes y republicanos de abandonar «la desobediencia y la unilateralidad». «Nosotros creemos que es la única forma de conseguir la construcción de la república», ha apuntado.

Los votos de Puigdemont y Comín

Preguntado sobre la investidura, Riera ha confirmado que la CUP mantendrá sus cuatro abstenciones «porque no hay ningún cambio en el escenario que justifique un cambio de criterio por parte de la CUP». Así las cosas, la investidura de un candidato independentista quedaría en manos de Carles Puigdemont y Antoni Comín, los únicos diputados fugados que siguen manteniendo su acta de diputado. Si finalmente pueden votar, la investidura prosperaría en segunda vuelta, si no, el debate sería fallido y Cataluña estaría condenada a unas nuevas elecciones.