Andreu Jaume, durante la entrevista con ABC
Andreu Jaume, durante la entrevista con ABC - PEP DALMAU

Andreu Jaume: «El independentismo sabe que está en una vía muerta»

El escritor y director de CLAC organiza un ciclo sobre el lenguaje y la política: «Cuando una sociedad se degrada, el primer síntoma es que el lenguaje se degrada»

BARCELONAActualizado:

Andreu Jaume (Palma, 1977) es editor y escritor. Acaba de publicar «El pie de la letra» (Lumen), reedición del volumen de ensayos de Jaime Gil de Biedma, que incluye algunos inéditos. Además, Jaume dirige el Centro Libre Arte y Cultura (CLAC), que organiza en Barcelona un ciclo semanal sobre la política y el lenguaje.

-¿Por qué un ciclo que estudia el lenguaje y la política?

-El lenguaje es relevante y sintomático. Cuando una sociedad se degrada, el primer síntoma es que el lenguaje se degrada. Por todo lo que está ocurriendo en este país políticamente, me parece que es un buen momento para analizar la relación entre el lenguaje y la política con una doble perspectiva, una histórica, repasando lo que ha sido el siglo XX, y otra, actual.

-¿Qué parte de culpa de esta degradación es de los medios de comunicación?

-Una parte. En una tertulia, cuando habla una persona se divide la pantalla en cuatro planos. Esto indica que hay una fragmentación de la percepción y la atención. Supongo que estará estudiado por los que saben de la televisión, ya que a la gente le gusta hacer varias cosas a la vez, como ver la televisión y ver el móvil, por ejemplo. Esto también pasa en el periodismo. Antes, un debate televisivo era un debate, hablaba una persona y la otra escuchaba para hablar en su turno. Esto era suficiente. Ahora, no. De entrada porque los debates son guirigáis, hay mucho ruido, las consignas son rápidas, solo se tiene 50 segundos para hablar… me pasó en la radio hace poco, que me reprocharon que las respuestas eran muy largas. Pero es que ahora se quieren respuestas cortas a preguntas complejas. No se tiene paciencia. Pero esto influye en la calidad del lenguaje y de la información.

-Siguiendo con lo que es complejo. ¿Cómo ve lo que está ocurriendo en Cataluña?

-Lo bueno que ha pasado en los últimos meses es que se ha visto que la sociedad catalana es compleja, plural y hecha de muchas sensibilidades. Sin embargo, hay una parte de la clase nacionalista o independentista que ha querido vender una imagen monolítica de Cataluña, desde hace tiempo, desde la época de Jordi Pujol. Y este lo hizo contraviniendo la política de Josep Tarradellas, quien defendía que Cataluña eran todos los ciudadanos. ¡Tarradellas! Este hizo más de lo que ha hecho, luego, el PSC.

-¿Cree que puede ganar el independentismo el 21-D?

-Es muy probable. Pero el independentismo está dando señales de que la unilateralidad no es factible y que es una vía muerta. Lo ha reconocido hasta Carles Puigdemont, desde Bélgica, cuando señaló que quizás había otras soluciones más allá de la independencia. No les quedará más remedio que aceptar que, aunque ganen, Cataluña es diversa.

-¿No queda otra que la conllevancia?

-Sí, pero se tiene que cambiar el relato. El 21-D tiene servir para cambiarlo y que se vuelva a hablar de los problemas que tenemos como sociedad.