John Bergotti director general de Patek Philippe en España, Andorra y Portugal, Priscilla Newman, propietaria y fundadora de The Watch Gallery y Lee Steinfeldt, nuera y sucesora de Priscilla Newman.
John Bergotti director general de Patek Philippe en España, Andorra y Portugal, Priscilla Newman, propietaria y fundadora de The Watch Gallery y Lee Steinfeldt, nuera y sucesora de Priscilla Newman. - ABC

The Watch Gallery, treinta años dando la hora

La emblemática relojería barcelonesa sopla velas en un aniversario redondo

BARCELONAActualizado:

La esquina del reloj cumple treinta años (Avenida Diagonal/Ganduxer). The Watch Gallery es una leyenda viva de la relojería en Barcelona y su alma mater, Priscilla Newman, tiene mucho que explicar. «Yo trabajaba en un banco americano y el Príncipe Ernesto de Hannover me animó a embarcarme en esta aventura empresarial».

Algunos no lo saben pero esta tienda es una réplica de la que hay en Chelsea. «Cuando empezamos se vendían los relojes en las joyerías; nos dieron Patek Philippe y la gente pensó que íbamos en serio. Nosotros sólo vendemos relojes, desde los más asequibles a los de coleccionista, pero siempre piezas especiales».

Newman insiste. «Trabajamos con muchas marcas pero mi firma fetiche es Patek Philippe. Con ellos tenemos muy buena relación. Es un reloj caro y buscado por coleccionistas. Una vez al año sacan novedades; ellos dicen qué es lo que nos van a dar. Prefieren ofrecernos pocos modelos pero con máxima calidad. El lujo hoy en día es la exclusividad y la artesanía».

Estilo Art Deco

La decoración del local reproduce la tienda de Chelsea. «El mismo mármol, la misma tela y el mismo parquet que por cierto lo pulimos el año pasado». El look Art Deco no pasa de moda. «Es un diseño eterno. Lo hicieron unos arquitectos alemanes que trajeron todos los materiales».

Sus clientes abarcan un gran abanico. «Es una mezcla total. Vendemos desde relojes deportivos a modelos de gran lujo. Hay clientes locales y clientes extranjeros que nos buscan. Lo que sí que podemos decir es que se ha perdido el cliente joven».

Debajo de la escalera asoma una puerta. «Ahí tenemos el taller. Atendemos muchas reparaciones y también ofrecemos el servicio de tasación». A pocos metros descubrimos una barra de bar. «Nuestro bar fue innovador en los años ochenta. Ahora todo el mundo ofrece un café pero entonces era algo nuevo».

Esta ama de relojes sabe bien cómo son los clientes de The Watch Gallery y les ofrece lo que buscan. «Con algunos de ellos tenemos muy buena relación; nos tratamos como amigos, siempre con total discreción».