Colin Niel, fotografiado ayer en Barcelona
Colin Niel, fotografiado ayer en Barcelona - INÉS BAUCELLS

«Granjero busca esposa...» en version negra y criminal

El francés Colin Niel habla en BCNegra de su thriller rural «Solo las bestias»

BARCELONAActualizado:

Colin Niel (1976) creció en la duodécima planta de un bloque de Clamart, en la banlieu parisina. Tras estudiar Ingeniería Agraria, huyó de la colmena metropolitana para trabajar seis años en la Guayana Francesa. La dirección de los parques nacionales del Amazonas y Guadalupe le enseñó que la Naturaleza imprime carácter. «Todo lo que soy se lo debo a la Guayana. No me interesa la novela urbana, ya tuve bastante en mi juventud de periferia», advierte.

De retorno a Francia, Niel sintió la necesidad de relatar lo vivido en clave negra guayanesa a través de un personaje, el capitán Anato: «Había leído mucho y era la hora de ponerse a escribir, aunque soy ajeno al gremio literario». Galardonada en 2017 con cuatro premios de «polar», en «Solo las bestias» Niel cambia el bosque amazónico por la campiña gala: «Familias destrozadas, parejas que se separan porque la señora quiere tener un hijo mientras que el señor quiere un nuevo establo, los hombres caen en depresión bajo el peso del trabajo, los jubilados se dejan morir cuando pierden a sus esposas y los hijos huyen de la región», explica. Y los que siguen trabajando, cuarentones que han quemado su juventud en la granja familiar, se han olvidado de buscar el amor...

Para conocer esos campos donde se embosca la tristeza, Niel pasó dos semanas en un departamento al sur del Macizo Central: habló con asistentes sociales, veterinarios, campesinos... Aprendió la forma de ordeñar vacas y siguió los ritmos cronográficos del mundo rural. Y, por encima de todo, se percató de la soledad y necesidades afectivas de esos hombres solitarios entregados a sus rutinas diarias.

Esa preocupación sociológica puede explicar la admiración de Niel por el islandés Indridason y la crudeza social de Denis Lehane. «Cuando me preguntaban de qué iba esta novela decía que era “Granjero busca esposa” en versión noir», apunta el autor. Un granjero que se mete en las redes y acabará enredado por un fraude disfrazado de amor... «Me contaron el caso de un hombre que perdió mucho dinero manteniendo relación cibernética con una falsa mujer, seguía diciendo que si ella volvía a enviarle mensajes, él volvería a enviarle dinero».