La primera máquina expendedora, en Nottingham
La primera máquina expendedora, en Nottingham - ACTION HUNGER

¿«Vending» solidario para indigentes?

Una ONG instala máquinas expendendoras con productos básicos gratuitos para personas «sin techo» y Barcelona rechaza implantarlas porque no lo considera una buena solución

BARCELONAActualizado:

Hace poco menos de un mes, la localidad inglesa de Nottingham instaló de manera pionera una máquina expendedora en un paso subterráneo para que los indigentes pudieran adquirir algo de comida, aseo personal o de abrigo de manera gratuita y a cualquier hora del día.

La iniciativa, ideada por la ONG Action Hunger, fomenta una tarjeta distintiva para las personas sin techo que les permite obtener hasta tres productos de primera necesidad al día como fruta, barritas energéticas, agua, sándwiches, jabón, calcetines o productos de higiene.

La máquina, ubicada en un centro comercial del centro de la ciudad, tiene la limitación para evitar cualquier tipo de dependencia y pretende ofrecer una ayuda permanente, pero extraordinaria, que en ningún caso sustituya el trabajo de entidades sociales. La idea puede expandirse por todo el mundo: una segunda instalación estará en Manchester y la fundación ya baraja exportarlas a Londres, Seattle, Los Ángeles, París o Nueva York.

En España no se conocen proyectos similares de momento, aunque algunas formaciones y sectores estarían abiertas a ello. Es el caso del grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Barcelona, que recientemente propuso, sin éxito, implantar este tipo de «vending» solidario en la capital catalana, en donde se estima que cada día duermen al raso unas 900 personas.

«Sabemos que no es una solución al problema, pero sí que puede ser una ayuda puntual», defendió Marilén Barceló, edil de la formación naranja durante la Comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes. A su parecer, facilitar recursos de este tipo para cubrir necesidades básicas pueden ser útiles a los «sin techo» que no son atendidos por los servicios sociales.

El gobierno municipal rechazó la propuesta porque alega que ésta no tiene que ser la solución para los indigentes. «Lo que necesitan son más vínculos emocionales», explicó Laia Ortiz, teniente de alcalde de Servicios Sociales, que abogó por centrar todos los esfuerzos en conseguir mejoras de alojamiento, ampliar horarios de comedores y servicios de centros sociales y ocupacionales para este colectivo.