Los ciudadanos se quejan por el exceso de turistas en la calle
Los ciudadanos se quejan por el exceso de turistas en la calle - INÉS BAUCELLS

El turismo se acomoda como gran problema para los barceloneses

El exceso de visitantes es el segundo malestar ciduadano, tras el paro y junto a la circulación, según la últimas Encuesta de Servicios Municipales

BARCELONAActualizado:

El turismo se consolida como un gran problema de ciudad en Barcelona. Así lo demuestra la Encuesta de Servicios Municipales de 2016, cuyos datos se presentaron ayer y que sitúa las molestias derivadas del elevado número de visitantes como el segundo malestar de los ciudadanos, solo por detrás del paro y de las condiciones laborales —señalado por el 13,4%de vecinos– y tan preocupante como el tráfico, que también empeora.

La creciente preocupación por el exceso de visitantes, que la alcaldesa Ada Colau no ha conseguido frenar a pesar de su apuesta por descentralizar el turismo, se hace evidente al repasar los últimos barómetros. El turismo, de hecho, no apareció como problema hasta 2006, y desde entonces las voces críticas no han dejado de crecer: en 2014 ya era el séptimo problema (votado por el 3,8% de los barceloneses), el año pasado se situó como el cuarto (7,4%) y ahora ya es el segundo problema para el 8,1%de ciudadanos.

Por barrios, el estudio, hecho en base a 6.000 barceloneses, corrobora esta misma tendencia. Así, hace un año en cinco barrios el turismo era el primer problema y ahora ya lo es en ocho –Gótico, Barceloneta, Sant Pere, Santa Caterina y La Ribera, Sagrada Familia, Sant Antoni, El Parc, La Llacuna y la Vila Olímpica y el Poblenou y Diagonal Mar–.

El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, mostró su preocupación con los resultados y dejó claro que se trata de una «nueva realidad de la ciudad». En esta línea, abogó por intensificar las políticas con todas las herramientas disponibles para «poder gobernar el turismo y hacerlo más sostenible».

Preocupación por el tráfico

La preocupación por el tráfico, la mayor para otro 8,1%de ciudadanos, es la otra gran cifra destacada de la encuesta. Está peor visto que cuestiones históricamente señaladas por los barceloneses como la seguridad (7,3%) o la limpieza en el espacio público (5,8%). Parte de la culpa será porque la circulación en la ciudad ha vuelto a aumentar, tras los años de crisis en que bajó. Pisarello reconoció que hacen falta políticas para actuar.

Paralelamente a las quejas por el tráfico, destaca el hecho de que los ciudadanos valoran menos que otros años el Metro, Bus y Bicing y que el único servicio no aprobado de Barcelona es el aparcamiento . En esta línea, las principales exigencias ciudadanas al Ayuntamiento son la mejora de aspectos relacionados con el transporte, la circulación y el tráfico.

Además, el informe anual corrobora que los barceloneses están más satisfechos de vivir en Barcelona que hace un año, con una nota de 7,9, una décima. En relación a los principales problemas de Cataluña y España se mantiene la importancia que dan los entrevistados a la actual coyuntura política, igual que el año pasado.

Así, el encaje territorial en el Estado es el principal problema de Cataluña para el 21,2% de los barceloneses. A nivel autonómico, el conflicto político supera así a la situación laboral como primera cuestión a resolver en Cataluña.