Colau, recientemente en un pleno municipal
Colau, recientemente en un pleno municipal - INÉS BAUCELLS

Colau paraliza la nueva ordenanza de civismo por falta de acuerdos

Los grupos municipales de PDECat, Cs, PSCy PP rechazan la propuesta del gobierno municipal porque quieren que sea más dura

BARCELONAActualizado:

Otro proyecto estancado en Barcelona por la incapacidad del gobierno municipal de conseguir una mayoría que permita desarrollarlo. El teniente de alcalde de Derechos Civiles del Ayuntamiento, Jaume Asens, reconoció ayer que la nueva ordenanza de Convivencia en el Espacio Publico con la que el gobierno de Ada Colau pretendía sustituir la actual ordenanza de civismo por otra menos dura, un proyecto que despertó la controversia desde el primer momento, «está en punto muerto» porque es muy difícil establecer las alianzas necesarias con la oposición para aprobarla.

«Los puntos de vista son tan diferentes que ahora mismo es difícil pensar en un acuerdo» y «la situación es complicada porque no compartimos visión del espacio público», explicó el teniente de alcalde ayer durante una comparecencia ante los medios.

En este sentido, consideró que el PSC, formación con la que compartieron gobierno y que apoyaba la nueva ordenanza cuando se redactó, ha dejado de hacerlo y paralelamente los grupos municipales de PDECat, Cs y PP son partidarios de endurecer la normativa actual. El rechazo de las formaciones al proyecto ya hizo que el gobierno descartara intentar su aprobación inicial hace casi medio año.

El presidente del grupo del PP en Barcelona, Alberto Fernández, pidió recientemente aparcar la nueva ordenanza porque es una «ordenanza de gamberrismo» y porque «recoge derechos pero no concreta obligaciones y es ideológica y sectaria por ser afín a los planteamientos de la izquierda más extrema de Ada Colau».

«Lucha encarnizada»

A esto se une que el hecho de que el gobierno está en su último año del mandato: «la lucha entre los partidos es más encarnizada a un año de las elecciones», aseguró Asens. En este sentido, BComú prevé reunirse con la Síndica de Barcelona y el Síndic de Greuges para abordar la posible modificación de algunos artículos y dejar la nueva ordenanza para el próximo mandato.