Ferran López, junto a Josep Lluís Trapero a la entrada de la Audiencia el 16 de octubre
Ferran López, junto a Josep Lluís Trapero a la entrada de la Audiencia el 16 de octubre - JAIME GARCÍA

El jefe de los Mossos respalda a Trapero por el asedio del 20-S

Ferran López y otros tres agentes declaran como testigos en la Audiencia Nacional

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El nuevo jefe de los Mossos d’Esquadra, Ferran López, respaldó ayer en la Audiencia Nacional la actuación de su antecesor, Josep Lluís Trapero, en la actuación del cuerpo policial autonómico el pasado 20 de septiembre. Aquel día una multitud acosó a los agentes de la Guardia Civil que registraban la sede de la Consejería de Economía de la Generalitat en una operación para desactivar el referéndum independentista ilegal. Trapero está imputado por sedición por la pasividad de los Mossos para contener aquella concentración.

Lopez, que testificó ayer a petición de la defensa de Trapero, apoyó la versión de su antecesor, según informaron a ABC fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio ante la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela. El cesado mayor de los Mossos alegó ante la magistrada que actuar contra los manifestantes -llegaron a juntarse 40.000 personas en el punto álgido- «podría haber generado una grave alteración del orden público sin consecuencias prácticas». También argumentó que los policías autonómicos abrieron los pasillos para la comitiva judicial, pero que no fueron utilizados «en los momentos previstos».

En el asedio, los manifestantes destrozaron tres vehículos oficiales y retrasaron durante horas la salida de la comitiva judicial. La letrada de la administración de justicia, cuyo testimonio fue decisivo, tuvo que escapar por la azotea y camuflarse entre el público de un teatro cercano. Algunos agentes no abandonaron la sede hasta las siete de la mañana del día siguiente.

«Parcial y falso»

Las explicaciones de Trapero no convencieron a la Fiscalía, que atribuye al antiguo jefe de los Mossos un delito de sedición por permitir con su inacción el acoso a los agentes de la Guardia Civil. La juez del caso -que también investiga por rebelión a Carles Puigdemont y trece exconsejeros del Govern- considera a Trapero un eslabón en la estrategia del secesionismo para alcanzar la independencia por vías ilegales. La sedición castiga con hasta quince años de prisión a aquellos que traten de impedir la acción de la Justicia por la fuerza.

El nuevo jefe de los Mossos -nombrado por el Ministerio del Interior tras la intervención de la Generalitat con la aplicación del artículo 155- también explicó ayer que Trapero consensuó su actuación con otros mandos. Junto a López, también testificaron ayer otros tres mandos de los Mossos, y todos apoyaron la versión de su antiguo jefe, ahora relegado a un cargo de mero carácter administrativo.

En su declaración ante Lamela, a cuya grabación accedió ABC, Trapero insinuó que si la Guardia Civil hubiera tomado posiciones al iniciar el registro, por la mañana, el dispositivo policial se hubiera desarrollado de otra manera. También calificó de «parcial y falso» el atestado del Instituto Armado que amplió la investigación al referéndum independentista ilegal, celebrado el 1 de octubre. Los registros del 20 de septiembre se practicaron por orden del juez de instrucción número 13 de Barcelona, en una operación que provocó la detención de catorce altos cargos de la Generalitat. Tras su comparecencia, la juez prohibió a Trapero salir de España y le retiró el pasaporte, a pesar de que la Fiscalía solicitó su ingreso en prisión incondicional para evitar su fuga y el riesgo de reiteración.