Cataluña

La Guardia Civil requisa 100.000 carteles de propaganda del 1-O

El propietario de la empresa es proveedor de CDC y fue imputado en el caso Palau

Agentes de la Guardia Civil entran en la imprenta Artyplan de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona)
Agentes de la Guardia Civil entran en la imprenta Artyplan de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) - EFE

La Guardia Civil intervino ayer cercade 100.000 carteles de publicidad del referéndum del 1 de octubre en una nave industrial de la empresa Marc Martí, vinculada a un publicista que estuvo imputado en el caso del Palau de la Música, en el barrio barcelonés del Poblenou. Los carteles son tanto de la Generalitat como de asociaciones independentistas. El anuncio de la intervención lo hizo el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante el acto del PP que protagonizó ayer en Barcelona. El anuncio fue acogido con una ovación por parte de la militancia.

Según fuentes cercanas a la investigación, los agentes estuvieron registrando durante varias horas dos naves industriales de la empresa de artes gráficas Marc Martí Publicitat, de donde se llevaron en tres furgonetas varias cajas con carteles para anunciar el referéndum suspendido por el Constitucional. Los carteles, de medida pequeña, reproducen la publicidad que la Generalitat impulsó tras convocar el referéndum de independencia del 1 de octubre, que incluye una fotografías de una bifurcación de una línea férrea con la pregunta «Naciste para decidir, ¿vas a renunciar?».

La empresa donde se encontró la publicidad del referéndum pertenece a Marc Martí, publicista proveedor habitual de Convergència Democràtica que fue imputado en el caso por el saqueo del Palau de la Música por facturar entre los ejercicios 2006 y 2007 más de 200.000 euros a la entidad cultural que supuestamente enmascaraban pagos de comisiones a la extinta formación política, informa Efe. El publicista fue absuelto el pasado mes de marzo, en la segunda sesión del juicio por el saqueo del Palau de la Música, al haber prescrito el delito de falsedad documental de que estaba acusado, porque la última factura que giró a la institución cultural para enmascarar supuestamente el desvío de fondos a CDC se emitió veinte días antes del plazo de prescripción.

El presidente del Gobierno fue el encaragado de anunciar la intervención de la Benemérita

Además de la nave de Barcelona, la Guardia Civil inspeccionó ayer otras dos imprentas, una en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) y otra en L’Hospitalet de Llobregat para intervenir material que pudiera ser utilizado para el referéndum de independencia del próximo 1 de octubre. En ambos casos no se halló material relacionado con la consulta. Todas las inspecciones se realizaron siguiendo las órdenes de la Fiscalía de Cataluña, de acuerdo con la instrucción que insta a las fuerzas de seguridad -Guardia Civil, Policía Nacional, Mossos y policías locales- a incautar cualquier material que pueda ser utilizado para el referéndum.

En el caso del registro de la nave de Sant Feliu varias decenas de personas se acercaron con banderas para protestar contra la intervención. Cuando mayor aglomeración de personas había, los Mossos d’Esquadra acudieron para acordonar la nave y permitir que la acción de la Guardia Civil se desarrollase sin incidentes.

El registro ayer de las tres imprentas se produce casi una semana después de que la Guardia Civil registrase otra nave en Constantí (Tarragona), así como la sede del semanario «El Vallenc». Se sospecha que en la imprenta, propiedad de la familia que durante años fue propietaria y editó el diario independentista «El Punt», se habrían imprimido unos 7.000 actas de regitro de votación destinados a las mesas electorales. Como informó ABC, la Guardia Civil controlaba más imprentas además de la de Tarragona por su supuesta implicación en la fabricación de material relacionado con el 1 de octubre.

Material incautado

Por otra parte, y también bajo el amparo de la orden de Fiscalía de impedir cualquier acto relacionado con el referéndum, la Guardia Civil, policías locales y Mossos, levantaron acta de la pegada de carteles de propaganda de la consulta que varios militantes, principalmente de la CUP y de ERC, protagonizaron en la madrugada del viernes, en el inicio de la «campaña» del referéndum.

En Alcanar, por ejemplo, la CUP hizo público que la Guardia Civil les había confiscado, entre otros materiales, 30 carteles y un bote de pintura. Tras conducir al cuartelillo a tres miliantes del partido y ser identificados, se les dejó ir. En otras poblaciones como Figueras, Masquefa, Premiá de Mar, Llagostera, Cerdanyola y Ripollet tambíen se identificó a personas.

Toda la actualidad en portada

comentarios