Gatillazo independentista: Del éxtasis a la frustración en ocho segundos

El anuncio de la República catalana por Puigdemont sembró de decepción a la hinchada separatista, que siguió el Pleno en la calle confiando en dormir soberana esta noche

MADRIDActualizado:

Ocho segundos. El discurso ambiguo de Carles Puigdemont ante el Parlament sembró de desconcierto a todos, empezando por los fieles separatistas que seguián la sesión plenaria desde las calles de Barcelona. El éxtasis se produjo cuando, a las 19.36 horas el presidente catalán aseguró «asumir el mandato del pueblo», supuestamente expresado en el referéndum del 1 de octubre a favor de la ruptura. «Asumo el mandato del pueblo para que Caaluña se convierta en un Estado independiente en forma de República», dijo, despertando el júbilo de los miles reunidos en la avenida Companys.

Sin embargo, apenas ocho segundos después, propuso al Parlament «suspender los efectos de la declaración de independencia», lo que dejó fría a la hinchada independentista que confiaba en dormir hoy soberana. Las imágenes captadas por el fotógrafo de Reuters retratan ese momento. Los jóvenes de la CUP hablaron de «traición inadmisible».

Incluso en Wikipedia alguien introdujo a Cataluña en la lista de los «estados soberanos» más cortos del mundo, sin ni siquiera haber obtenido el reconocimiento de nadie.