Cientos de personas se han concentrado en las inmediaciones del Parlament
Cientos de personas se han concentrado en las inmediaciones del Parlament - REUTERS

Gritos de «traidor» contra Puigdemont y aplausos para la CUP en los aledaños del Parlament

Desconcierto y expectación tras un pleno en el que el discurso del presidente de la Generalitat ha dejado a algunos disconformes

BARCELONAActualizado:

A falta de poder manifestarse a las puertas del Parlament, como era su idea inicial, y con el que parque de la Ciutadella cerrado a cal y canto por los Mossos d'Esquadra, cientos de personas convocadas por la ANC y Òmnium Cutural vivieron desde el paseo Lluís Companys el discurso del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en la cámara catalana. Una comparecencia inicialmente prevista para las seis de la tarde pero que finalmente se ha retrasdo una hora.

En las inmediaciones de Arc de Triomf, donde se colocaron dos pantallas gigantes para seguir el discurso y una tarima en la que previsiblemente se producirán parlamentos de los líderes de las entidades independentistas, el ambiente fue de fuerte expectación y también desconcierto. Nadie perdía detalle de las pantallas e incluso cuando se ha anunciado el retraso y mucha gente ha optado por sentarse en el suelo, los ojos seguían pendientes de las imágenes y de los auriculares con los que seguían informaciones radiofónicas.

El paseo, custodiado en el Arc de Triomf por un grupo de tractores, se ha ido llenando paulatinamente a medida que se aproximaba la hora del discurso, con una mayoría de «estelades», banderas del «Sí» y carteles que rezaban «SOS Democracy!» que se iban repartiendo entre los asistentes. Muchos de los asistentes también portaban rosas rojas.

También se han visto papeletas gigantes del referéndum del 1-O y se han escuchado silbidos cuando la televisión reproducía las palabras de Josep Antoni Duran Lleida y las del presidente del Consejo de Europa, Donald Tusk.

Los asistentes también han celebrado con aplausos las conexiones con diferentes localizaciones para seguir el recorrido de Puigdemont desde la Generalitat hasta la cámara en el Parc de la Ciutadella, aunque en la explanada reina el silencio y el compás de espera, con muchas personas reunidas en corrillos intentando descubrir qué ocurre a qué se puede deber el retraso.

«Traidor»

Tras el discurso de Puigdemont se escuchó algún grito tímido de «traidor» contra el Presidente. Y acto seguido, prácticamente la mitad de los congregados empezó a marcharse cabizbajos para casa. «¿Todo esto para que ahora acabemos así? Anda ya!», comentaba una pareja camino del Metro, que lamentaba que sus líderes políticos «no se han atrevido a ir a por todas». A estas horas, la mitad de los asistentes siguen a estas horas ante las pantallas de Lluis Companys, donde el discurso de la CUP está siendo muy aclamado.