Minería

La última mina de interior activa en Castilla y León suspende su actividad

El Grupo Viloria aplica un ERE temporal a sus 22 empleados al no llegar a acuerdos de venta con las eléctricas

Protesta de los trabajadores de la mina «La Escondida» en 2015
Protesta de los trabajadores de la mina «La Escondida» en 2015 - ICAL

La última mina subterránea de la que todavía salía carbón en Castilla y León anunció ayer una nueva suspensión de su actividad. Se trata de la explotación de «La Escondida», ubicada en Caboalles de Arriba, en el municipio de Villablino (León) y propiedad de la empresa Hijos de Baldomero García (HBG). La dirección de la compañía, integrada en el grupo propiedad de Manuel Lamelas Viloria, confirmó a sus representantes sindicales su intención de volver a cerrar el pozo, como consecuencia de la falta de acuerdos para vender su carbón a las térmicas. Era un riesgo conocido, ya desde el mes de febrero cuando la empresa reanudó la extracción de antracita gracias a un contrato con Endesa. Ahora, se han confirmado los peores presagios.

El caso es que los 22 mineros de HBG se someterán a un nuevo expediente de regulación de empleo, mientras que otros 50 eventuales se quedan sin contrato. La empresa no logra alcanzar acuerdos con las compañías eléctricas, y en especial con la central térmica de Endesa en Compostilla, que, según una nota difundida por el comité de empresa, no está dispuesta a comprar carbón a precios por encima de los 55 euros por toneladas que paga por los carbones de importación, una cifra que resulta «inasumible para una mina de interior», indican los sindicatos. De hecho, las organizaciones sociales enmarcan ese nuevo contratiempo en la situación de crisis del sector del carbón, que atribuyen a la «pasividad tremenda del Gobierno de España y la complicidad de la Junta». Miguel Ángel Menéndez, secretario de Organización de UGT en el valle de Laciana, donde se ubica la mina de HBG, pidió ayer a las administraciones que «aprieten a las eléctricas, porque tenemos que seguir vendiendo carbón para que no suba el precio del recibo de la luz», apostilló el sindicalista.

Movilizaciones previstas

Además, confirmó que las centrales sindicales ya estudian la posibilidad de emprender movilizaciones, después de meses de crisis y tensa calma. Con los mineros «cansados de promesas incumplidas» y en una situación «penosa», avanzó que en los próximos días estudiará posibles movilizaciones y medidas de fuerza.

Ahora, después del anuncio de cierre de HBG, sólo hay una mina subterránea de carbón abierta en Castilla y León. Se trata de la explotación de Uminsa en «Antracitas de Salgueiro», en el municipio de Torre del Bierzo, donde, en la actualidad, se desarrollan trabajos de mantenimiento y su plantilla tiene vacaciones forzosas, ante la falta de contrato de venta de carbón.

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