Fernando Conde - Al pairo

Tudanca y Puigdemont

«El PSOE no es un partido ni advenedizo ni de advenedizos. Sin embargo, desde la aparición de Podemos, el PSOE ha venido sufriendo una importante -y a veces galopante- crisis de identidad»

Fernando Conde
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Decía el profesor Acera que las comparaciones, cuando no son odiosas, suelen ser mortales. Y eso mismo, mortal -y rosa, por aquello de ser el PSOE- les debió de parecer a Luis Tudanca y los suyos la que les endilgó el procurador popular Ángel Ibáñez hace unos días en las Cortes. El popular, ni corto ni perezoso, puso la legitimidad de los socialistas en materia de transparencia, ecuanimidad y decencia a la altura de la de Puigdemont impartiendo una clase de Derecho Constitucional. La frase es dura porque, que te comparen hoy con Puigdemont en cualquier terreno y en cualquier circunstancia, raya lo obsceno. Pero ahí quedó el látigo y ahí el posterior desplante a la cámara de toda la bancada socialista. Uno por uno los procuradores de Tudanca desfilaron de ese hemiciclo al que los periodistas rebautizan una vez al año y, por lo que se ve, muy acertadamente como «hemicisco».

De poco sirvió que el propio Ibáñez, probablemente persuadido de haberse pasado tres pueblos y una pedanía con la comparación de marras, tratara de explicar la frase y enmendar el error. El daño estaba hecho y venía a enfriar una vez más las ya de por sí tibias relaciones entre los dos principales partidos de la cámara autonómica. Es probable que en el próximo pleno los afrentados soliciten algún tipo de reparación pública, pero entonces, también es probable que el PP solicite a los socialistas una declaración sin ambages ni ambigüedades acerca de su postura ante el golpe de estado independentista. Y la papeleta no es menor por cuanto a nivel nacional el PSOE está tratando de sacar algún rédito político de una cuestión de Estado. A Pedro Sánchez ya se lo han dicho, y por carta, algunos de los más conspicuos socialistas del lugar. Y quizá debería escuchar más, ahora que la vida -política- le ha dado una nueva oportunidad.

El PSOE no es un partido ni advenedizo ni de advenedizos. Sin embargo, desde la aparición en escena de Podemos y sus diversas factorías, el PSOE ha venido sufriendo una importante -y a veces galopante- crisis de identidad. La sensación de que el mariachi Iglesias les está restando electorado ha puesto a algunos socialistas al borde de un ataque de nervios. Sin embargo, el PSOE en un caso así debería saber templar y mandar, como los buenos toreros. Ni el PSOE ni el PSCL deberían permitir que se les confunda con los podemitas, ni mucho menos, con los Puigdemont & Cía. Ángel Ibáñez ha cometido un exceso verbal esta semana. Tudanca y los suyos deberían demostrarle, sin la menor concesión a la duda, que esa comparación y esas palabras estaban completamente equivocadas. Completamente.

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