José Luis Martín - En las cañerías

Tudanca se eleva

«Hay quien se ha pasado los últimos diez días sorteando a los medios de comunicación con mensajes más que confusos, e incluso, escondiéndose de ellos»

José Luis Martín
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Hay quien se ha pasado los últimos diez días sorteando a los medios de comunicación con mensajes más que confusos, e incluso, escondiéndose de ellos. Las desafortunadas críticas del alcalde de Valladolid al Procurador del Común han situado al líder de los socialistas castellano y leoneses, Luis Tudanca, en un callejón sin salida en el que, desafortunadamente, ha tardado demasiado en reaccionar. Diez días en los que Tudanca no ha conseguido «colar» ni un solo mensaje político porque, le gustase o no, lo único que interesaba era saber si desautorizaba o no al portavoz socialista y, a la sazón, alcalde de Valladolid. Una situación muy incómoda para su partido que no ha sabido atajar a tiempo y que ha avivado un fuego en el que inevitablemente los dos, Tudanca y Puente, se iban a quemar.

Claro queda ahora que el guión socialista no era el que marca la prensa (acción-reacción). Manejaban otros tiempos, sin darse cuenta de que la tensión entre PP y PSOE iba en aumento con un único beneficiario, una vez más, el siempre pasivo Ciudadanos, que a diario recolecta votos de uno y otro partido sin despeinarse.

Finalmente el marco elegido para aclarar su postura sobre esta polémica ha sido el más institucional, neutral y al tiempo paradójico posible: el pleno parlamentario sobre el informe del propio Procurador del Común, celebrado ayer en Salamanca. Frente al Retablo Mayor de la capilla del Colegio del Arzobispo Fonseca, Tudanca quiso por fin aparecer como el redentor y salvador de Javier Amoedo, aunque diez días en silencio son muchos días y su defensa ya no es creíble. Pero no todo fue en vano. Si de algo le sirvió ayer al burgalés este pleno extraordinario fue para bajar los humos a Óscar Puente y, por elevación, dejar claro que el que manda en el PSCL es él, cima que le ha costado mucho conquistar y de la que ya algunos empezaban de nuevo a dudar a raíz de esta polémica.

Ahora que Tudanca tiene al partido y a sus secretarios provinciales controlados y entregados a su proyecto, no puede permitir que los continuos excesos verbales del alcalde vallisoletano alteren su merecida «paz romana». Cuestión de tiempo es que el flamante portavoz de Ferraz le vuelva a meter en breve en otro charco.

José Luis MartínJosé Luis Martín