Una profesora imparte clase en una imagen de archivo
Una profesora imparte clase en una imagen de archivo - I. B.
Educación

Tres de cada cuatro profesores creen que no tienen suficiente autoridad

Una encuesta elaborada por el sindicato CSI-F a casi un millar de docentes recoge que el 73% considera que hay «poca» violencia en su centro

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Interrupciones, faltas de respeto y la creciente utilización de los telefónos móviles en el aula hacen cuesta arriba que los docentes puedan dirigir y desarrollar adecuadamente las clases. Tres de cada cuatro profesores de la región consideran que no tienen suficiente autoridad entre el alumnado. Así lo recoge una encuesta elaborada por el sindicato CSI-F entre cerca de un millar de profesionales de enseñanza de las diferentes etapas educativas en la región.

De hecho, más de la mitad de los participantes creen que es «mejorable», un 20 por ciento considera que tienen «poca» posibilidad de poder llevar el mando y un cuatro opina que no hay ningún respeto hacia la figura del profesor dentro de la clase por parte de los estudiantes.

Éste es un aspecto que la presidenta del apartado de enseñanza en el sindicato, Isabel Madruga, considera «preocupante». Por eso, exige que se «refuerce» la autoridad del docente, que se «dignifique» su figura y se «prestigie» su labor. Todo ello cuando ya existe en la región una Ley de Autoridad del Profesorado, que, a juicio de Jaime Osorio, de la misma organización sindical, no ha servido para mejorar la situación porque es «muy difícil» compatibilizar su aplicación con el día a día en un centro. «Quizá haya servido para generar más conciencia social y en las familias», reflexiona.

«¿Existe algún tipo de violencia en tu centro?» es otra de las preguntas que aparecen en el cuestionario. Y en este aspecto, casi tres de cuada cuatro responden que los conflictos de este tipo en su colegio o instituto son «pocos», mientras que el 11,2 considera que la violencia que se vive en su entorno de trabajo es «mucha» y otro 15 por ciento asegura no percibir ese problema.

«Sorpresa preocupante»

Inquieta también al sector que el 46 por ciento considere que las relaciones con las familias son «regulares», algo que los miembros de la organizacíón sindical ven como una «sorpresa preocupante» que deberían analizarse «detenidamente». Si bien, el 44, 8 por ciento cree que el ambiente con los padres es «bueno».

Pero también hay datos que llaman al optimismo y que «resultan gratificantes», explica Madruga. Y es que para el 70 por ciento del profesorado «la vida en el centro» que desempeña su labor es «agradable», según más de la mitad, o «muy buena», en el 12,7 por ciento de los casos. También es positivo, expresa, que más de la mitad de los encuestados aseguren que la relación entre docente y alumnado es «buena». Sin embargo, casi uno de cada tres dice no sentirse del todo cómodo en el colegio o instituto en el que trabaja.

Las nuevas problemáticas a las que se enfrentan día a día, como el uso del teléfono móvil o las redes sociales, mientras imparten clase están presentes en la encuesta. Así, el 46, 1 por ciento dice que «queda mucho camino por recorrer» en cuanto a que los chicos utilicen de forma adecuada internet, mientras que tres de cada diez aseguran directamente que el uso de esta herramienta «no es adecuado» por parte de los jóvenes.

Los dispostivos móviles merecen otra de las preguntas del informe y en este punto existe disparidad de opiniones. Hay quien cree que su uso en el centro no interfiere negativamente en el clima diario del aula -el 21,9 explica que no perjudica en nada y el 22 considera que influye poco-. Y por otro lado, superan el 33 por ciento aquellos que admiten que su utilización sí perjudica al correcto desarrollo de las clases.

En cualquier caso, CSI-F demanda en este apartado que Educación «regule su uso» porque, actualmente, es cada centro en su reglamento interno el que determina si los alumnos pueden llevar o no su móvil a clase.