SOCIEDAD

El toro enmaromado resiste en tres pueblos sin temor por su futuro

El fallo que suprime el festejo en Astudillo no preocupa en Benavente, Villafrechós y Palazuelo de Vedija

El último toro enmaromado de Benavente
El último toro enmaromado de Benavente - ICAL
A. Ferreras/M. Antolín Zamora/valladolid - Actualizado: Guardado en: Castilla y León

El varapalo judicial del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León al toro enmaromado de Astudillo (Palencia) no preocupa en absoluto a los tres municipios de la Comunidad que conservan festejos taurinos de ese tipo con carácter legal -Benavente (Zamora) y Villafrechós y Palazuelo de Vedija, ambos en Valladolid-. Tampoco les inquieta la presión que puedan ejercer los grupos antitaurinos, que por el momento sólo se han «acercado» hasta la localidad zamorana, al considerar que cumplen con la legislación.

El fallo conocido el pasado jueves estimaba el recurso presentado por la Asociación Nacional para la protección y el bienestar animal (Anpba) y concluyó que el arraigado espectáculo de la localidad palentina de Astudillo no merece la designación de festejo taurino tradicional -algo que sí había reconocido la Junta-, al cuestionar que éste se haya celebrado durante 200 años para que pueda ser así legal.

El de Benavente es el toro enmaromado que cuenta con más fama en Castilla y León. Ya en varias ediciones ha recibido la visita de colectivos animalistas para protestar e incluso el grupo político Unidos Podemos registró una Proposición No de Ley en el Congreso para que se eliminara junto al Toro Jubilo de Medinaceli (Soria).

Sin embargo, el alcalde del municipio zamorano, Luciano Huerga, confesó su «absoluta tranquilidad» al respecto, ya que en el caso del astado benaventano que corre atado a una maroma en las fiestas del Corpus está «fehacientemente acreditado» que se celebra desde los siglos XV y XVI. Eso sí, la sentencia del TSJCyL llevó al regidor a cargar contra los grupos animalistas que «sólo buscan acabar con cualquier tipo de festejo relativo a la tauromaquia». Frente a ese «pensamiento único» de este tipo de asociaciones, Huerga contrapuso las normas que protegen los espectáculos taurinos tradicionales.

Tampoco está preocupado el regidor de Villafrechós, en Valladolid, Miguel Ángel Gómez, porque, aunque fue un «camino largo», el municipio consiguió acreditar con un documento de 1870 y varios informes que su festejo cuenta con más de dos siglos de historia. Por el momento, nunca se han enfrentado a sanciones ni grupos antitaurinos han pasado por allí, apuntó a ABC el alcalde, quien tampoco entendería que asistiesen al municipio a protestar. «No tememos por el festejo si el reglamento continúa como está ahora», concluyó.

Palazuelo de Vedija, en la misma provincia, ya ha mostrado su apoyo a los vecinos de Astudillo. Su toro enmaromado está acreditado desde 1381, según el alcalde de la localidad, Salvador Fernández, que defiende que el animal «no sufre maltrato». A lo largo del recorrido se «avisa» de que ciertas conductas no están permitidas. «Tenemos la conciencia tranquila porque cumplimos la ley», señaló.

Sin embargo, desde Anpba se considera que el fallo conocido el jueves y el auto de la Audiencia Provincial de Palencia de 2005 que determinó que «enmaromar toros supone un maltrato evidente» se da «un significativo avance para que las modalidades de ensogados puedan quedar eliminadas de la región».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios