Montserrat Marín ha prometido su cargo este martes en Palencia
Montserrat Marín ha prometido su cargo este martes en Palencia - EFE
Sociedad

De sufrir el robo de un radiocasete a ser la primera mujer comisaria en Palencia

Montserrat Marín promete su cargo como comisaria jefe provincial de la Policía Nacional «con la misma ilusión, entusiasmo y energía que cuando era una joven inspectora»

PalenciaActualizado:

María Montserrat Marín es la primera mujer jefa de la Comisaría de Palencia y lo hace con aires nuevos, un discurso de cercanía a los más vulnerables y la certeza de que «la Policía es su sitio» desde que echó la instancia el mismo día que denunció el robo del radiocasete del coche.

«Hace 23 años me sustrajeron el radiocasete del coche». Así ha comenzado este martes la intervención de Montserrat Marín, madrileña de nacimiento, tras prometer su cargo como comisaria jefe provincial de la Policía Nacional en Palencia, en un acto presidido por la delegada del Gobierno en Castilla y León, María José Salgueiro, y recibir el bastón de mando del anterior comisario, Jesús del Amo. Con humildad y cercanía ha querido compartir con todos los presentes que decidió hacerse policía el mismo día que fue a denunciar el robo del radiocasete del coche y vio un cartel de reclutamiento.

Se interesó entonces por «eso de ser policía» y el agente que le tomó la denuncia le pregunto si tenía estudios. «Al responder que era licenciada en Psicología me dijo: entonces tú vales para esto», ha relatado asegurando que aquel mismo día echó la instancia para la escala básica.

«En la academia aprendí el significado de la disciplina, la lealtad, el compañerismo, la entrega y sentí desde el primer día que este era mi sitio», ha afirmado.

Unos años después aterrizó en Palma junto a otros seis inspectores que a su llegada la miraron «sorprendidos» porque llevaba una camiseta que llevaba impreso el lema «I love Mallorca». Ha aprovechado entonces para «confesar al señor Zurita», jefe superior de la Policía en Castilla y León, que cuando le propuso venir a Palencia lo primero que hizo fue encargar una camiseta en la que se lee «I love Palencia» que llevaba bajo el uniforme el día de su presentación oficial.

De Mallorca a la Brigada Central de Estupefacientes en Madrid, a jefa de Recursos Humanos en Ávila, además de profesora de Psicología, a jefa de la Brigada de Extranjería y Científica en Aranjuez, al Grupo de Robos de Valladolid, a jefe de la Brigada de Seguridad Ciudadana en las Islas Baleares y a la Comisaría Provincial de Palencia. Llega a su último destino «con la misma ilusión, entusiasmo y energía que cuando era una joven inspectora, y afortunadamente con más experiencia», ha asegurado.

Mirando al futuro se plantea otras muchas: respeto y trato esmerado a los ciudadanos, dar ejemplo de honestidad y profesionalidad, acercarse a las asociaciones y a los colectivos vulnerables, menores, personas mayores y víctimas de violencia de género. «Tenemos que inspirar suficiente confianza a las mujeres víctimas de violencia de género para que denuncien», ha afirmado.

En la misma línea, se ha comprometido a defender a las personas que por su raza, género, religión, nacionalidad, condición social, diversidad funcional, orientación o identidad sexual, «son objeto de rechazo, intimidación y ataques basados en el odio», y ha defendido la labor del «policía cercano, formado, próximo y atento a la colaboración ciudadana y al auxilio humanitario».

«Voy a esforzarme cada día por merecer el honor de ser jefa provincial de Palencia», ha concluido, agradeciendo a todos los presentes su respaldo en su toma de posesión. Especialmente a «la persona más importante», su pareja, a la que ha agradecido su apoyo y su visión «crítica y objetiva» como ciudadana, por ponerle «los pies en la tierra» y decirle que en la policía son «muy buenos» pero todavía hay «muchas cosas por mejorar».