Sáez Aguado, con procuradores del PP y miembros de su equipo, antes de comparecer este pasado lunes en la Comisión
Sáez Aguado, con procuradores del PP y miembros de su equipo, antes de comparecer este pasado lunes en la Comisión - F. HERAS
Sanidad

Sanidad justifica el fin de los recortes en el gasto récord de 1.562 euros por habitante

Castilla y León destinó el pasado año diez millones de euros al día a los servicios sanitarios

VALLADOLIDActualizado:

El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, defendió este pasado lunes en las Cortes regionales la «gestión rigurosa y eficiente» que su departamento hace de la sanidad pública, que representa en Castilla y León un gasto diario de diez millones de euros, según detalló. Para ello, aportó todo un rosario de datos con los que quiso justificar la ejecución presupuestaria de 2017 y el grado de cumplimiento de los objetivos previstos para ese año. Sáez, que compareció en la Comisión de Sanidad a petición del Grupo Parlamentario de Ciudadanos, aseguró que «no es fácil sostener el discurso de algunos grupos que hablan de recortes», en referencia a la oposición y los convocantes de las manifestaciones de los últimos meses contra su gestión. Prueba de ello, apuntó, son los 203 millones de euros más de gasto que se realizó en 2017 con respecto a lo inicialmente presupuestado.

300 millones para facturas

El consejero recordó cómo en el pasado ejercicio, el Presupuesto de la Consejería de Sanidad se desvió en 555 millones de euros, un 16 por ciento, lo que supuso, en la práctica, el incumplimiento por parte de Castilla y León de los objetivos de déficit marcados por el Gobierno de España. De dicha cantidad, unos 300 millones de destinaron al pago de facturas pendientes de 2016, mientras que el resto se dirigió a atender necesidades de gasto de Sacyl de 2017. El titular de Sanidad justificó esa diferencia de gasto en la Consejería a la «insuficiencia» del modelo de financiación autonómico, ya que «es incapaz de dar respuesta a las necesidades de los servicios públicos esenciales».

Por lo tanto, el presupuesto definitivo de la Consejería de Sanidad ascendió a 4.032 millones y el gasto real a 3.680 millones de euros, lo que supuso «el mayor gasto sanitario por habitante realizado hasta la fecha en Castilla y León, con 1.562 euros por tarjeta sanitaria».

Con estas cifras, Sáez Aguado quiso desmontar las críticas de la oposición parlamentaria sobre supuestos recortes en el sistema público de salud y defendió, además, «una ejecución presupuestaria eficaz, que alcanzó el 99,4 por ciento (el 115,3 si se considera el desfase), con casi todos los créditos definidos y muy por encima de la dotación presupuestaria inicial, lo que ha permitido aprovechar completamente los recursos disponibles y mantener periodos de pago a proveedores muy reducidos». Señaló, además. que el volumen de facturas pendientes de pago fue inferior a los 30 millones de euros, muy por debajo de las cuantías de ejercicios anteriores.

El consejero, durante su comparecencia -que fue seguida por los miembros de su departamento, incluido el recién nombrado director general de Salud Pública- desglosó los gastos de los diferentes capítulos presupuestarios, entre los que destacó los más de mil millones de euros que en 2017 se destinaron a medicamentos a través de receta, incluyendo las vacunas. Así, la Atención Primaria tuvo un coste para las arcas públicas de la Comunidad de 1.190 millones de euros, mientras que la Hospitalaria asciendió a 2.246. Para justificar estas cantidades, el consejero detalló las actividades en los diferentes servicios durante todo el 2017, de forma que en el ámbito de Atención Primaria se contabilizaron casi 30 millones de asistencias. Además, se generaron más de 1,5 millones de estancias hospitalarias, con un total de 243.705 ingresos; la cifra de urgencias hospitalarias supero el millón, mientras que la actividad quirúrgica supuso la realización de 289.102 intervenciones.

El consejero relató las actuaciones dependientes del Plan de Inversiones Sociales Prioritarias que, en el ámbito de la Atención primaria, han supuesto un gasto de casi 5,4 millones de euros en la construcción y mejora de centros de salud, así como en atención especializada en los centros hospitalarios, «con una apuesta por la renovación de los equipamientos e infraestructuras al servicio de la asistencia sanitaria».