Terrorismo

«Radicalizado y muy peligroso»

Alí, de 32 años, estaba integrado en el DAESH y pretendía entrar en Siria para instruirse en técnicas terroristas

Momento en el que el yihadista detenido abandona su vivienda tras un registro
Momento en el que el yihadista detenido abandona su vivienda tras un registro - EFE
M.SERRADOR Valladolid - Actualizado: Guardado en: Castilla y León

Es una persona absolutamente radicalizada y muy peligrosa». Así definió el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, al yihadista detenido en el populoso barrio de Las Delicias de Valladolid. «Había viajado y estaba intentando llegar a Siria no sólo para combatir en el marco del Daesh, sino también para formarse y adquirir las capacidades para después poder cometer atentados», relató a Ical Cosidó. Añadió, además, que «tenía una voluntad muy manifiesta, de incorporarse a esta organización terrorista y combatir allí o poder cometer también atentados». El director general de la Policía lo denominó «terrorista frustrado», porque ha intentado combatir en las filas del Daesh en Siria y en Irak y «gracias a la cooperación internacional se ha impedido». Indicó también que el hecho de no haber podido llegar a Siria «les genera un grado de frustración y dado su estado de radicalización, les hace particularmente peligrosos».

El sujeto del que habla Cosidó es Alí, de nacionalidad marroquí, a quien agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional detuvieron en la madrugada de ayer en una vivienda del cuarto piso del número 35 de la calle Arca Real, donde residía en ese momento. Los agentes de la Policía Nacional procedieron después al registro de otra vivienda, en este caso en el número 15 de la calle San José de Calasanz, donde estuvo residiendo hasta hace varios días, ya que decidió cambiar de domicilio por desavenencias con sus compañeros de piso. En la misma operación fue detenida otra persona, en este caso en Murcia, que ejercía de ayudante del primero y colaboró en los preparativos del viaje frustrado a Siria, tuteló su retorno y actuó como protector frente a las posibles injerencias externas de su círculo de confianza, según detallaron fuentes del Ministerio del Interior.

El detenido en la capital vallisoletana había decidido integrarse en las filas de combatientes del estado islámico. Para ello, se autoradicalizó a través de Internet accediendo a los contenidos propagandísticos e ideológicos que interiorizó para comprometerse con el ideario terrorista, pasando por las fases de adoctrinamiento y captación, todo ello con el fin único de su conversión y fidelidad a la organización. Una vez finalizada esta fase, accedió al siguiente estadio, que era su total y plena integración en Daesh. Es en este período donde, con la ayuda del segundo detenido, decidió realizar los preparativos para, en secreto, trasladarse hasta la frontera de Siria, donde debía contactar con un miembro de la organización que lo trasladaría a la zona de conflicto. Una vez en el destino, sería reubicado en alguna de las áreas de combate o se sometería a un intenso entrenamiento de manejo de armas y explosivos, con el propósito de hacerlo retornar a Europa lo suficientemente instruido para acometer acciones terroristas. Sin embargo, el final de su viaje se produjo en la frontera turco-siria, donde la Policía turca lo detuvo, frustrando su plan de ser uno más de los combatientes de Daesh. Tras ser puesto en libertad, decidió retornar a España y contactó con el segundo detenido, el cual tuteló su retorno y actuó como protector frente a las posibles injerencias externas. A pesar del fracaso de su primer intento de integrarse plenamente en alguno de los grupos terroristas de Daesh, Ali continuó con su idea de volver en el plazo más corto posible, con la firme y única intención de integrarse como combatiente en las filas de la organización terrorista.

El detenido fue trasladado después a la Comisaría de Policía de las Delicias, donde presta las primeras declaraciones antes de ser trasladado a Madrid. El operativo policial se desarrolló bajo la dirección del titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 y coordinado por la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

Tras la detención de Alí en su domicilio de la calle Arca Real, la Policía Nacional procedió al registró de esta, en presencia del propio Alí, ya ha primera hora de la mañana. También se inspeccionó la otra habitación en la que vivió hasta hace unos días, en San José de Calasanz. Precisamente en esta última vivienda se encontraba Mohamed, compañero de habitación hasta no hace mucho del yihadista detenido que manifestó a ABC su sorpresa por lo sucedido y también el susto del que, según relató, aún no se había recuperado, después de ser despertado por los agentes que procedían al registro de la habitación. Mohamed, también de nacionalidad marroquí , explicó que Alí, de unos 32 años, trabajaba de temporero en el campo, en las últimas jornadas sacando patatas. Precisamente, la pasada semana estuvieron juntos en Tordesillas realizando esta labor. Aseguró que se trata de una persona religiosa, que se encerraba en su habitación por lo que «tampoco sé lo que hacía», aunque lo define como una persona «normal». Con el compartió un piso en el que viven seis personas que han alquilado las habitaciones a otra, también de marroquí.

Mohamed, casado y con un hijo, espera que nazca su segundo vástago en las próximas semanas, por lo que tenía previsto retornar estos días a su país de origen, Marruecos. Sin embargo, tras lo sucedido, decidió esperar, «no quiero que crean que intento huir», asegura, mientras intenta recuperarse del percance: «Ha sido como un sueño, despertarte y ver a un policía que te apunta». Este joven marroquí lamenta lo sucedido y reconoce que «nos hace daño porque venimos a trabajar y a ganar dinero para mandar a la familia y con estas cosas no nos miran bien». Mohamed, una vez que deje Valladolid, tiene previsto cambiar de destino y dirigirse a Almería, «a los plásticos».

El imán de la mezquita

Por su parte, el imán de la mezquita de Valladolid, Zaki Zayed, afirmó en declaraciones a Ical que el acusado de integrarse en las filas de Daesh es residente de un pueblo de Palencia, aunque haya sido detenido en la capital vallisoletana. Al mismo tiempo, Zayed reconoció desconocer si el arrestado asistía a rezar a la mezquita de la ciudad, único templo de esta religión en la Comunidad.

El imán reiteró su oposición a los atentados islamistas y afirmó que, en su centro, siempre advierten a los fieles del «peligro» que implica acercarse a los pensamientos radicales. Además, Zayed reconoció que nunca pensó que pudiera pasar un caso de este estilo ni en Valladolid ni en Castilla y León.

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