Guillermo Garabito - La sombra de mis pasos

Quererse hacia fuera

«Castilla y León durante estos días es una caseta en Fitur, o unas cuantas»

Guillermo Garabito
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Castilla y León durante estos días es una caseta en Fitur, o unas cuantas. Y al paso que va esta tierra cabrá entera en un ‘stand’; lo que no cabe es su Historia. Pero eso no lo saben Rajoy, ni las manos que le escriben los discursos, que lo mismo ubica la cuna del parlamentarismo en Reino Unido, que descubren que en León se come bien ahora que les han concedido la capitalidad gastronómica... Luego Rajoy se retractó por carta, que es la columna que le dan a uno no por ser presidente del Gobierno sino por ser fin de semana, que es cuando hay que rellenar papel. Aunque habría bastado con un: «Lo siento mucho, no volverá a ocurrir».

Por ahí viene el problema de este terruño que es la región, que va sabiendo de sus cosas cuando otro se las recuerda. A Rajoy, encargado de todos los terruños, lo que está claro es que ya podrían nombrarle embajador, como a Trillo. La diplomacia mariana consiste en halagar en cada sitio.

Esta tierra es un puesto en Fitur, que es quererse hacia fuera al fin y al cabo. Hacia dentro ya es otra historia… Para eso haría falta consenso y ponerse de acuerdo a ver si de un costurón le cierran la sangría demográfica a la comunidad que tiene abierta en mitad de la barriga como un surco hecho por el arado. Castilla y León se quiere hacia fuera, como tantas otras comunidades, ya digo. En Madrid dice una cosa y por aquí la contraria. Hoy leía las palabras de la consejera de Hacienda hablando de la apuesta por las energías renovables. Pero luego hay que salvaguardar el carbón, oiga, -que está muerto y no lo saben-. Castilla y León es un poco «sorber y beber» al mismo tiempo.

Fitur es un ir a vender cada uno lo suyo como si del Rastro se tratase. Castilla y León más que un sentimiento es una marca que, pese a todo, funciona bien.

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