Los consejeros de Ecucación, Fernando Rey, y Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García
Los consejeros de Ecucación, Fernando Rey, y Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García - F. HERAS
Educación

Los profesores tendrán «deberes» para actuar ante el maltrato familiar a niños

La Junta pretende que los docentes de Castilla y León alerten si tienen la más mínima sospecha

ValladolidActualizado:

Las consejerías de Educación y de Familia e Igualdad de Oportunidades han elaborado un nuevo instrumento para avanzar en la prevención y lucha contra los malos tratos a niños. En esta ocasión, se trata de un protocolo de intervención educativa ante el posible riesgo y/o sospecha de maltrato infantil en el entorno familiar destinado, por una parte, a concienciar y formar al profesorado de los centros educativos de la Comunidad para la detección precoz de estas situaciones de violencia y, por otra, a clarificar el proceso de intervención desde la sospecha de maltrato hasta su notificación.

El objetivo es, en definitiva, introducir unas pautas para que los profesionales de los centros educativos tengan clara la forma de actuación tanto en los mismos colegios como a la hora de notificar el caso a los servicios sociales, bien sean los Ceas (Centros de Ación Social), como las secciones de protección a la infancia de la Consejería cuanto la situación reviste gravedad.

La titular de Familia, Alicia García, y el responsable de Educación, Fernando Rey, han presentado este lunes esta nueva actuación con la que «se cierra el círculo» -ha señalado García- en materia de protección a la infancia, después de los documentos que también se han diseñado con el ámbito sanitario y con las administraciones locales.

De esta forma, ante la sospecha de riesgo o malos tratos, cualquier docente de un centro educativo deberá realizar por escrito una comunicación al equipo directivo del mismo alertando de esta situación. Posteriormente, el director deberá hacer llegar tanto a los Servicios Sociales como a la Dirección Provincial de Educación un documento con el caso. En el supuesto de que existan indicadores físicos, psíquicos y/o abusos sexuales que pongan en peligro al alumno, la intervención sería inmediata, incluso se podría solicitar el auxilio de los servicios de emergencia o la Policía Local, Nacional o la Guardia Civil.

Fernando Rey ha asegurado que con esta nueva medida se intenta «afinar los mecanismos para detectar todos los casos que se pudieran dar», ya que «los profesores tienen un puesto de información privilegiada para ver que a lo peor un niño está sufriendo maltrato en su familia». «Queremos escuelas totalmente segura», ha insistido el consejero de Educación y, para eso, «estamos incluyendo un nuevo deber en el profesorado» ya que con el protocolo se «homogeneiza la forma de abordar una situación de malos tratos en el entorno familiar».

A partir de ahora, los profesionales de la educación no tendrán excusa para no comunicar una sospecha de maltrato. Es más, Fernando Rey ha asegurado que «habría que valorar qué tipo de responsabilidad tiene quien no lo haga» ya que «habrá actuado incorrectamente y de forma negligente».

Los próximos dos años es el plazo que se ha dado la Consejería para que los profesores reciban la formación adecuada para ejecutar el protocolo.