Entrevista a Gonzalo Robles

«Hay que prestigiar la política; nos hace falta gente con vocación»

«El éxito de esta legislatura sería contar con una financiación autonómica que garantice los servicios»

 «Hay que prestigiar la política; nos hace falta gente con vocación»
J. M. AYALA Valladolid - Actualizado: Guardado en: Castilla y León

Convencido de que «aunque no seamos un partido regionalista» es posible «combinar» los intereses de Castilla y León y del Gobierno central, Gonzalo Robles, el portavoz del Grupo de Senadores de la comunidad autónoma, defiende «el peso» de los senadores de la Comunidad en la Cámara Alta «con intervenciones en todos los plenos».

-¿Qué temas fundamentales que afectan de lleno a Castilla y León se comprometen a defender en estos próximos cuatro años?

La nueva financiación autonómica es una de las cuestiones en la que vamos a tener que estar muy encima aportando la visión de una comunidad que tiene una gran extensión y al mismo tiempo una importante dispersión y despoblación. Otro tema prioritario es que se sigan impulsando esas infraestructuras del Estado que pasan y son para Castilla y León, tanto ferroviarias como viales. Es el momento de dar un gran empuje. No podemos olvidar tampoco los fondos de despoblación, que ha sido una idea lanzada por Galicia. Son los asuntos estrella.

-¿Cuál de esos objetivos debe ser una realidad en menos de cuatro años?

-El éxito de esta legislatura sería tener una financiación autonómica suficiente para poder garantizar los servicios de calidad en materia de educación, servicios sociales, sanitarios y de dependencia. Si esto se da, habrá merecido a la pena.

-Hace unos días Herrera les dijo que recordasen que son parlamentarios por Castilla y León. ¿Pecan de someterse demasiado a lo que marca Madrid y olvidan a la Comunidad por la que han sido elegidos?

-No hay que planteárselo en términos de confrontación porque somos senadores por Castilla y León, pero de un partido de ámbito nacional y que entre sus señas está la idea de articular España. Si no fuera así, estaríamos cayendo en los graves problemas que tienen otras formaciones y que sólo les lleva a su propia descomposición. No somos un partido regionalista. Nuestra fortaleza es poder decir lo mismo en Extremadura, en Castilla y León y en Cataluña, y no podemos perder esa identidad. Hay que combinar las dos cosas y son posibles. Hasta ahora se ha hecho así.

-En la pasada legislatura, uno de los momentos complicados tuvo lugar a cuenta del carbón. ¿Les faltó poder de negociación para imponer las posturas de Castilla y León?

-Hay veces en las que es difícil articular una solución. La legislatura que ha terminado no ha sido fácil ni para España ni para el Gobierno. De todo hay que aprender, pero es en esas situaciones en las que intentaremos combinar los intereses generales, también los compromisos de España, con los intereses de la Comunidad.

-Con 29 senadores son el grupo de senadores del PP de Castilla y León más numeroso ¿Ese peso se corresponde luego con su influencia en la Cámara Alta?

-En sentido político, los senadores de Castilla y León seríamos el tercer grupo por detrás del PP y el PSOE y eso es importante porque nos da una plaza más en la Junta de Portavoces. Sí se nota, por ejemplo, en que hemos sido el primero en constituirse con la presencia del portavoz y el secretario y eso hay que ponerlo en valor. También se puede ver en los turnos de intervención, con participación de senadores de Castilla y León en todos los plenos. El peso de traduce en más presencia y más protagonismo en la Cámara.

-¿Hay unidad de acción, hay diálogo y puestas en común entre ustedes o todo emana desde arriba?

-Hay sentido de hacer Comunidad, de ser un puente, por ejemplo, con el Grupo Popular de las Cortes en Castilla y León, con el que tenemos reuniones periódicas. Hay una metodología en la que vamos a profundizar durante estos años para que realmente haya una correa de transmisión entre lo que hacen las Cortes y nuestro Gobierno en Castilla y León con lo que plantea el Ejecutivo a nivel central y el grupo en el Senado. Eso es fundamental. Que eso funcione bien es nuestro día a día. Sí que hay una unidad de acción. Hemos creado además un mecanismo por el cual todos los senadores de Castilla y León nos consultamos las iniciativas que promovemos y que luego van a nuestro comité de dirección, donde se decide todo.

-Ahora que la política está tan cuestionada y el Senado vuelve a estar en el punto de mira, ¿qué diría para defender a la Cámara Alta?

-Tenemos que prestigiar la política porque nos hacen falta personas que tengan vocación por servir a la vida pública. En cuanto a la Cámara Alta, no solamente destaca por ser la de la segunda lectura, sino que en una España que es muy descentralizada y claramente territorial, el Senado tiene mucho sentido. No hay más que mirar a todos los países del mundo de corte federal para darse cuenta de que es necesario.

-¿Descarta a medio plazo su desaparición?

-No me parecería positivo. Empobrecería la vida institucional.

-En un Congreso dividido como el actual, la oposición, si se une, puede sacar muchas iniciativas adelante que el Senado, con mayoría absoluta del PP, podría frenar. ¿Les va a tocar hacer el papel de bloqueo de la oposición?

-Creo que tenemos que empezar a adaptarnos a otro lenguaje. El diálogo significa que el Ejecutivo tiene que gobernar pensando que no tiene una mayoría, pero también la oposición debe hacerlo. Lo que no se puede pretender es que el Gobierno ceda en todo y la oposición, en nada, y se limite a aprovechar la debilidad para imponer sus tesis. Eso es un contrasentido y si actúa así deberían haber conformado una alternativa. Hay un sentir mayoritario, que se ha visto en dos elecciones, que ha dado poder a un partido para que sobre él se forme el Gobierno. Eso se ve aun con más claridad en el Senado, que completa lo que realmente quieren los españoles y que puede actuar de contrapunto. Es lo correcto.

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