Luis Jaramillo - Punto de vista

Un pacto por el agua

«Poco se oye hablar de la bendición que supone para la reservas de agua los generosos mantos de nieve de estos días»

Luis Jaramillo
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Si una imagen ha sido repetida en la Comunidad en los últimos días, ha sido la de los parajes y ciudades nevadas, carreteras al límite y consecuencias derivadas de temporales que aparecen cuando deben y que cumplen el ciclo de las estaciones. Nos fijamos en las consecuencias inmediatas: camiones y coches bloqueados, alumnos sin clase, ciudades ralentizadas, pero poco se oye hablar de la bendición que supone para la reservas de agua los generosos mantos de nieve de estos días. Si sigue nevando en la montaña, y parece que las previsiones apuntan a ello, este año será un buen año hidrológico, aunque puede que por muy bueno que sea, será insuficiente para rellenar nuestras limitadas e insuficientes infraestructuras de reserva.

Castilla y León ha sido siempre una comunidad de agua y muchas veces se escuchó hablar de ella que sería una comunidad rica en el que llegó a denominarse «petróleo del siglo XXI», aludiendo a su importancia y previsible escasez. Sin embargo, el cambio climático se hace patente y, aunque los ciclos de sequía son parte de la historia, es cierto que algo está cambiando y no podemos seguir con la ceguera de mantener las estructuras de siempre. No podemos eternizar nuevas infraestructuras, como Castrovido, ni seguir empleando sistemas de riego del siglo XX. Es un tiempo nuevo que exige un pacto por el agua que implica a todos a través de una educación en la economía del uso, la utilización por la industria y sobre todo por el campo, donde Castilla y León se la juega. Urge hablar y proyectar, optimizar los recursos y dibujar un mapa que nos permita asegurar el futuro. La Consejera de Agricultura se ha mostrado abierta a ello y todos los actores deben apuntarse a un futuro por el agua porque nos va mucho en ello.

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