El psiquiatra vallisoletano Blas Bombín
El psiquiatra vallisoletano Blas Bombín - F. BLANCO
Congreso de Jugadores de Azar Rehabilitados

«Las nuevas tecnologías son la coartada perfecta para el ludópata»

El doctor Bombín alerta de los peligros de las nuevas modalidades del juego

ValladolidActualizado:

La ludopatía provocada por los juegos de azar es un problema social que afecta tanto a hombres como mujeres de todo tipo de edades, ya sean jóvenes de 18 años como a ancianos de 80 e, incluso, a menores de edad. Con motivo de esta dolencia, este fin de semana se ha celebrado el XVIII Congreso de la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar), que ha tenido por título «Nuevas formas de jugar, viejas formas de perder» y en el que ha participado, entre otros, el médico vallisoletano especialista en Psiquiatría Blas Bombín. Para este experto, las personas que se inician en el mundo del juego no suelen entrar porque sí, sino que es normal que tengan unos antecedentes «que llegan a remontarse hasta la misma infancia» y puede haber familias con cierta inclinación hacia los juegos de mesa, como el parchís o las cartas, que en principio «no son terribles» desde el punto de vista de la potencialidad adictiva, pero que ponen a la persona «en contacto con el aspecto del azar».

Asimismo asegura que habitualmente el ludópata es una persona con un déficit de madurez emocional y con altas aspiraciones, «pero sin recursos para alcanzar su objetivo», con lo que adquieren una personalidad en la que sienten rechazo al esfuerzo y a la espera.

Así, en el momento en que estas personas adquieren un compromiso con el juego, ya se puede decir que han entrado en el mundo de la adicción. En una primera fase, ellos controlan el juego, pero el problema viene cuando pierden el control sobre su conducta «y es el juego el que les domina a ellos», hasta el punto de convertirse «en una droga», que sabe que no es buena, pero alivia momentáneamente: «Todo lo que conlleve una incertidumbre respecto al resultado es potencialmente adictivo», explica Bombín.

Los jugadores rehabilitados piden a la Junta un plan de prevención infanto-juvenil contra las ludopatías

Precisamente por esa misma razón, la irrupción de los juegos de azar en internet y en los dispositivos móviles ha provocado nuevas adicciones y que esto afecte también a jóvenes de 18 a 20 años, o incluso menores de edad. «Es la gran innovación de los métodos de juego», afirma Bombín, como pueden ser las apuestas deportivas, el póker virtual o la ruleta electrónica. Los principales peligros de estas nuevas modalidades residen en que se puede acceder a ellas en cualquier lugar -con «rapidez en el resultado»-, y que no tienen que mostrarse a la sociedad, con lo que es «una coartada perfecta para el ludópata». El juego virtual ejerce una atracción «muy poderosa» y es tremendamente complicado controlarlo ya no solo por los terapeutas, sino «por las familias, que son otra de las partes más afectadas por estas dolencias, hasta el punto que pueden llegar a arruinarse», asegura el psiquiatra.

En este sentido, desde la Asociación de Jugadores Patológicos Rehabilitados de Valladolid reclamaron ayer a la Junta durante el congreso que elabore un plan de prevención contra las ludopatías infanto-juvenil «sobre todo por el peligro que presentan las nuevas tecnologías». Por lo que respecta al ámbito estatal, el presidente de la citada asociación, Ángel Aranzana, señaló que sus reivindicaciones van «bien encaminadas» ya que el delegado del Plan de Drogas comunicó el pasado viernes en el Congreso que se incluirán también otras adicciones que no deriven de sustancias, como es el caso del juego. «Esto se trasladará a las comunidades autónomas para que tomen medidas oportunas», aseveró.

Y es que con un millón de afectados por esta dolencia en toda España, Bombín puntualiza que en este ámbito «no se puede estar con los brazos cruzados» y esperando a que esta cifra siga creciendo. Para el doctor, una de las actuaciones primordiales sería «regular la publicidad», ya que el mundo virtual es muy complejo «de abarcar y de controlar».