Doña Sofía saluda a los vecinos de Aguilar de Campoo (Palencia) durante su visita a las Edades del Hombre
Doña Sofía saluda a los vecinos de Aguilar de Campoo (Palencia) durante su visita a las Edades del Hombre - ICAL
Cultura

Mucho cariño y una galleta de plata para la Reina

La villa galletera de Aguilar de Campoo recibe con una calurosa bienvenida a Doña Sofía, que agradeció los aplausos acercándose a los cientos de vecinos congregados

PALENCIAActualizado:

La mañana era fría en Aguilar de Campoo (Palencia), pese a ser el mes de mayo. Sin embargo, la localidad norteña, en plena montaña palentina, tenía preparada una calurosa bienvenida para una invitada especial: Doña Sofía. Con chaqueta fucsia y pantalón negro llegó al municipio la Reina emérita para visitar la nueva entrega de un proyecto que ya conoce muy bien, Las Edades del Hombre. Y es que ella ha sido la encargada de abrir en varias ocasiones las exposiciones de esta iniciativa dedicada al arte sacro de la Comunidad, aunque también recibe obras de otras regiones, que cumple ya 23 ediciones.

A las 12 de la mañana llegó Doña Sofía a una de las dos sedes de «Mons Dei», el título de la nueva muestra de Las Edades del Hombre, que estará presente en la villa galletera hasta el 18 de noviembre. Puntuales para recibir a su Majestad esperaban el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera; la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente; la delegada del Gobierno, María José Salgueiro; los consejeros de Empleo y Cultura, Carlos Fernández Carriedo y María Josefa García Cirac; la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén, y la alcaldesa de Aguilar, María José Ortega.

«Aquí damos a conocer lo mejor de nuestro patrimonio cultural y natural», aseguró Armisén, en una cita que, para la regidora del municipio, «marcará un antes y un después».

No se marchó la Reina sin un obsequio de la localidad que tanto la esperaba. La escultura de la fachada de la ermita de Santa Cecilia -la primera sede de «Mons Dei»- en plata, un templo románico que la impresionó, y una pulsera de plata con un galleta María. La explicación a este último obsequio es que la villa Aguilar de Campoo es conocida como «la cuna de la galleta» y allí hace años se fabricaban estos populares dulces de la marca Fontaneda. A día de hoy aún mantiene la producción de galletas de otras firmas.

Las mayores muestras de cariño le llegaron a Doña Sofía cuando accedió en minibús desde Santa Cecilia a la plaza mayor, lugar en el que se ubica la sede principal de la exposición, la Colegiata de San Miguel. Con balcones engalanados con banderas de España, allí esperaban varios cientos de personas de todas las edades pese al frío y corearon el nombre de la Monarca junto a varios «¡Viva la Reina!».

A su salida del templo, casi una hora después, Doña Sofía supo agradecer el cariño del pueblo y se acercó a saludar al público. «Llevamos tres horas esperándola con el frío que hace, pero es porque queremos a Doña Sofía», aseguró uno de los presentes, mientras que una vecina valoró «su saber estar» y la «sonrisa» que siempre en el rostro de la Reina emérita.