Economía

Junta y sindicatos piden a Lactalis que siga buscando comprador para Lauki

Recurrirán a la vía judicial si la empresa no cumple con el acuerdo para intentar la venta

Raúl Santaeufemia, Milagros Marcos y Vicente Andrés, tras la reunión de la Fundación Anclaje sobre Lauki
Raúl Santaeufemia, Milagros Marcos y Vicente Andrés, tras la reunión de la Fundación Anclaje sobre Lauki - F. HERAS
ISABEL JIMENO Valladolid - Actualizado: Guardado en: Castilla y León

Aunque el cronómetro de la cuenta atrás ya está puesto en marcha y el último brik de leche Lauki con sello de Valladolid tiene fecha de caducidad para el 30 de septiembre, desde los sindicatos, la patronal y la Junta de Castilla y León no se rinden para que la histórica planta láctea siga en pie y «se mantenga la actividad industrial» una vez que la multinacional Lactalis tiene claro que ese día echará el cierre y trasladará su producción a otras plantas que tiene en España -cuenta con cuatro grandes centros de producción: Granada, las lucense de Villalba y Nadela y Mollerusa, en Lleida, además de otras marcas-. Son conscientes de que no hay mucho tiempo de maniobra, pero también de que no bajarán los brazos ni se rendirán, y de que el cambio de mes no significará el fin de una lucha que comenzó el mismo día 11 de marzo, cuando la firma francesa comunicó, por sorpresa, su decisión de cerrar Lauki en Valladolid, una factoría con la que se hizo en 2004 dentro de su proceso de expansión.

Hasta el 1 de octubre, «prudencia», pero también «exigencia» para que Lactalis cumpla con lo acordado el pasado 27 de mayo en el seno de la Fundación Anclaje. Entonces sindicatos y empresa firmaron un plan social que si bien en la parte de los derechos de los trabajadores se está llevando a cabo, no en la otra, la correspondiente al compromiso de participar de forma «activa» en buscar compradores entre firmas que no sean de la competencia del gigante lácteo. Y es ahí donde se centrará la pugna, pues «no está cumpliendo» con el que era, además, el primer punto del acuerdo, subrayó la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, quien criticó que «no ha existido disponibilidad para vender» por parte de Lactalis.

Por eso instan a la multinacional a que «con independencia» de la fecha acordada, «siga activa es cláusula» y se abra un nuevo periodo para la venta que permita mantener la actividad industrial a orillas del Pisuerga.

Así se lo trasladó este pasado lunes Marcos a responsables de la empresa, a quienes ha pedido que le trasladen «por escrito» su compromiso de continuar buscando posibles compradores para unas instalaciones que comenzaron a funcionar en 1958 como un negocio familiar y se han ido ampliando. Por el momento, Lactalis se ha abierto a «estudiar» la posibilidad de abrir ese nuevo «periodo». Y es en es horizonte donde van a «centrar» la acción, sin olvidar otros frentes, como el abierto en Europa, donde se analiza si Lactalis utilizó fondos estructurales comunitarios para ampliar otras plantas a las que ahora deriva la actividad de Lauki y cerrar la planta vallisoletana. El objetivo es «garantizar» la venta y que otra firma mantenga la actividad industrial, destacó la consejera. Eso sí, «si no convenciesen los términos» que plantea la multinacional francesa para esa hipotética operación, se abrirá la vía judicial.

«No pasar página»

Serán los sindicatos los que llegarán hasta los tribunales con el asunto, pues son ellos, como firmantes de un acuerdo que consideran que «no» se está cumpliendo, quienes lo pueden denunciar. «Creemos que es una fábrica que tiene futuro y posibilidades», apuntó Vicente Andrés, de CC.OO., quien incidió en que su deseo es que la planta «se venda», ya que tiene «posibilidad» de generar incluso «más» empleo. Por eso, pidió que al menos continúen las conversaciones con las 14 empresas que, según Lactalis, tenían interés, de las que con cuatro parecía que estaban más avanzadas las negociaciones. «No vemos aceptable pasar página sin mas», por lo que desde el 1 de octubre, si no dan por satisfechas sus demandas, abrirán la vía judicial.

Hasta entonces, «prudencia», recalcó Raúl Santaeufemia, de UGT, ya que el plan social acordado fue ratificado por los trabajadores y se está aplicando. 54 optaron por el traslado y 19 por el despido e indemnización, con unas condiciones «bastante mejores» que las del mercado, destacó Marcos. Por eso, «no parece prudente impugnar completamente» el acuerdo, precisó. «Lo que realmente nos interesa es mantener la actividad, no judicializar», recalcó la consejera. Aunque no lo descartan. Por el momento, la actitud de Lactalis no ha gustado, ya que consideran que «no» ha estado buscando comprador con ciertas condiciones -como exigir seis millones de euros o «cuatro veces más» por la planta-, sino «espantando», censuró Marcos.

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