Carlos García González - Tribuna

Hasta siempre, presidente

«Feliciano era la cercanía, la humildad, la capacidad de diálogo, el trabajo a pie de calle, la proximidad, el hecho de pensar en el interés general por encima de cualquier tipo de interés particular»

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Un referente por su calidad humana, capacidad de diálogo y sensatez, ejemplo de trabajo y de perseverancia. El Partido Popular de Ávila ha perdido hoy no sólo un trocito de su historia sino también de su identidad. Su cercanía, coraje y visión de Estado es lo que hoy debe guiar nuestros pasos.

Feliciano Blázquez encarnaba todos los principios y valores del Partido Popular. Era respetado y respetable, un hombre hecho a sí mismo, símbolo de honradez, cuyo recuerdo es, hoy más que nunca, un ejemplo a seguir.

No voy a esconder mi tristeza ni mi desazón, que compartimos todos los miembros de esta gran familia que es el Partido Popular, que hoy está de luto, por perder a un amigo, al que fue, durante años, la piedra angular de nuestro Partido Popular.

Aún recuerdo esa noche del 13 de junio de 1999, tras el escrutinio de las elecciones municipales y autonómicas. Aquella noche, me convertí, por primera vez en su historia, en el primer alcalde del Partido Popular de mi pueblo, Tiñosillos, en la comarca abulense de la Moraña. Tenía tan solo 24 años y asumía un ayuntamiento de 800 habitantes. Todavía recuerdo que, con orgullo, nuestro presidente de honor me contaba la grandeza del PP por tener entre sus filas a alcaldes que son vecinos de sus vecinos y que son alcaldes por el mero hecho de ver mejorar su municipio. Sin más ni menos pretensiones. Ahora, alcalde como soy, me sonrío al pensar en el vértigo que sentí cuando resulté elegido por primera vez. Entonces, su complicidad, su confianza y su apoyo en mí, fueron un importante sostén y más que una inspiración.

ICAL

Feliciano era la cercanía, la humildad, la capacidad de diálogo, el trabajo a pie de calle, la proximidad, el hecho de pensar en el interés general por encima de cualquier tipo de interés particular. Era la honradez y la afabilidad. La forma adecuada de hacer política, de una manera verdaderamente útil para los ciudadanos. Su ejemplo nos sirvió de guía para los que entonces conformábamos las Nuevas Generaciones del momento. Después, con el paso de los años, continuó siendo un modelo a seguir. Y ahora, cuando con tanta tristeza escribo estas líneas, he de reconocer que sigue siendo fuente de inspiración porque con él cambió, a mejor, la forma de hacer política. Fue, además, uno de los grandes defensores del medio rural, algo muy importante para su tiempo.

Feliciano Blázquez lo fue todo en el Partido Popular de Ávila. No sólo porque fue nuestro presidente provincial, parlamentario nacional por Ávila, presidente de honor o miembro de la Junta Directiva Nacional y, hasta su fallecimiento, miembro del Comité Electoral Nacional. Fue mucho más que eso. Fue un sabio al que acudir para pedir consejo, un amigo leal y cercano, el espejo en el que muchos nos hemos mirado. Y en el que nos seguiremos mirando. Siempre estaremos en deuda contigo, Feliciano. Gracias por todo y hasta siempre, presidente.

**Carlos García González es presidente del PP de Ávila

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