Zona exterior del embalse de Castrovido, en la provincia de Burgos
Zona exterior del embalse de Castrovido, en la provincia de Burgos - ABC
Fomento

Las grandes obras resurgen a paso lento

Tras años de retrasos, importantes infraestructuras salen del cajón, toman ritmo o, incluso, se aproximan a un final que parecía que no llegaría

ValladolidActualizado:

No han sido años de grandes infraestructuras. La crisis trajo consigo una constricción presupuestaria que se hizo especialmente visible en las inversiones del Ministerio de Fomento. Nada de nuevas carreteras, la alta velocidad fue sustituida por la reducida o por un frenazo... En definitiva, hubo un cambio de tendencia que hizo especialmente daño a territorios como Castilla y León, en los que había deudas históricas que, por fin, parecía que iban a saldarse y cuyas facturas, de repente, se guardaron en un cajón. Que se lo digan a la Autovía del Duero, con años sin movimientos, o la León-Valladolid, que ya debería estar en funcionamiento y, sin embargo, sigue sin tener redactado el proyecto de su grueso central. Por su parte, la Cuenca del Duero también tuvo que esperar para poder ver avances en nuevos embalses que mejoren su regulación. Y el AVE empezó a acumular un polvo que aún se aferra a algunos trazados.

El año 2017 y los primeros días de este 2018 han traído buenas noticias en este sentido con nuevos trámites y avances que, aunque sean lentos, parecen certeros. Una década después de que empezaran los retrasos, están resucitando proyectos quedados en el olvido, mientras que otros comienzan a tomar ritmo y los hay que, incluso, se aproximan ya hacia un final que parecía que nunca iba a llegar. Ninguno de ellos alcanza velocidad de crucero, pero, al menos, están ya en ruta.

AVE al País Vasco: avanza hacia Vitoria, pero no llega a Burgos

El Ministerio de Fomento ha sacado este mes a información pública el estudio informativo de la línea de alta velocidad Burgos-Vitoria, que con 1.100 millones de euros de inversión garantiza servicios a Miranda de Ebro y sienta las bases para avances certeros en una infraestructura que llega con retraso a la estación. El AVE tendría que haber hecho su aparición en la capital burgalesa -lo cual se sigue aplazando por cuestiones «técnicas»- en 2015, como se había previsto coincidiendo con la llegada de estos convoyes a León -tras años de obras paradas-, Palencia y Zamora, donde sí arribaron en ese plazo.

LAV a Asturias: la Variante de Pajares será franqueable once años después

2009 fue el horizonte que José Luis Rodríguez Zapatero fijó para el AVE a Asturias. Tardó seis años en llegar a León -donde hasta este verano no circularán a máxima velocidad- y no será hasta 2020 cuando se pueda atravesar la Variante de Pajares, obra faraónica sujeta a multitud de retrasos y obstáculos que parece que ya encara su fase final. Mejor avanzan los trabajos del AVE a Galicia. Es la línea que menos contratiempos ha sufrido y se prevé que en 2018 finalicen las obras en el último tramo -en Zamora- en el que no está concluida la plataforma.

León y Valladolid: soterramientos a medias

Con la llegada del AVE comenzaron a reivindicarse las prometedoras integraciones que se habían soñado, pero con la escasez presupuestaria como alegato quedaron enterradas. Recientemente se ha puesto fin a años de debates vacíos sin avances. En Valladolid se camina hacia una alternativa al soterramiento que mejorará la permeabilidad de vía que llevará años; y en León, lo relativo a Feve concluirá en 2018, mientras las máquinas trabajan en el soterramiento y la solución al fondo de saco de la estación.

Autovía del Duero: la A-11 se asienta en Soria y se abre camino entre los viñedos

En 2008 se iniciaron los trabajos y en unos dos años las máquinas abandonaron el terreno hasta 2015, cuando la A-11 en la provincia de Soria resucitó. Una década después de que se comenzara a mover el terreno, al menos dos de los seis tramos Autovía del Duero en esta provincia quedarán abiertos a la circulación, La Mallona-Venta Nueva y el Santiuste-El Burgo. No se sabe aún cuándo estará concluido todo el bloque soriano, que, al menos, tardara un año más.

Actualmente, están en ejecución cinco tramos en la provincia de Soria, que se espera que estén listos en 2019. Son todos menos uno, el que va de la Variante de Langa de Duero a Aranda de Duero, que tras renunciar al contrato la empresa adjudicataria se deben licitar de nuevo las obras y tiene un futuro más incierto.

El resto de avances en la A-11 están en fase de trámites. El más significativo radica en la zona conflictiva de los viñedos. Allí continúa la redacción de proyectos entre Tudela y Olivares de Duero y entre esta población y Quintanilla de Arriba. Con más retraso llega la conexión entre la vertiente vallisoletana y la provincia de Burgos, con declaración de impacto ambiental y aguardando instrucciones de Fomento.

Castrovido: la obra faraónica diseñada en los años 80 afronta su recta final

Diseñado en los años 80, con proyectos desde el 2000, la primera piedra se colocó en 2004. Entonces se manejaba una previsión de finalización de las obras en 2007, pero la presa de Castrovido -en la provincia de Burgos- aún no ha entrado en funcionamiento. No obstante, en el presente ejercicio se ha comenzado con el llenado del embalse y se prevé que en 2019 esté ya culminada esta infraestructura hidráulica.

Las obras suman ya más de diez años de retraso -si se cumplen las previsiones se alcanzaran los doce- por diferentes razones que han lastrado el avance de los trabajos. La más dramática, el accidente laboral que en el año 2011 costó la vida a cuatro personas, cuando una cuba de hormigón cayó sobre ellos. El embalse de Castrovido en el Arlanza quedó enmudecido y paralizado tras este incidente durante un año. A este dramático retraso se suman un sinfín de infortunios y polémicas que han ido lastrando la infraestructura, cuyo hormigonado ya se encuentra al 98,4 por ciento de ejecución.

Así, las obras de construcción del embalse, que es la infraestructura de regulación más relevante actualmente en marcha en la cuenca del Duero, afrontan en 2018 su recta final a falta de la coronación de sus bloques centrales, lo que permitirá comenzar el llenado en pruebas, según las previsiones, a partir del otoño.

Con un presupuesto total de 231 millones de euros, la presa situada en el término burgalés de Salas de los Infantes, creará un embalse con una capacidad de 44 hectómetros cúbicos bajo una lámina de agua de 214 hectáreas de superficie. El fin de los trabajos se prevé para otoño de 2019.

León-Valladolid: el tramo central de la A-60 empieza a dibujarse en el mapa

La autovía entre León a Valladolid es una de las infraestructuras que más se han atascado en plena crisis. A día de hoy sólo están construidos 22 kilómetros que suponen básicamente los accesos a las dos ciudades, mientras la parte central, un total de 90 kilómetros, sigue tan siquiera sin su trazado dibujado sobre un papel. En 2017, hubo giro en el guión de esta infraestructura y por primera vez se dio un paso respecto a ese grueso principal de la A-60. Fomento sacó a licitación la redacción de proyectos de trazado y construcción de la vertiente vallisoletana. En concreto, entre La Mudarra y Medina de Riosecoy el Ministerio ha anunciado que en breve se hará lo mismo para el siguiente tramo, hasta Mayorga.

Con estos pasos, el proyecto consigue arrancar el motor, pero de momento no pisa el acelerador. la fase del proyecto dura dos años. Antes de que concluya sí se podrán ver los resultados del tramo Puente Villarente-Santas Martas, inicialmente incluido en el trazado del acceso a León y paralizado por el yacimiento de Lancia. Las obras de los viaductos que sortean los restos acabarán este año.