La misionera, en el centro, con el responsable de Manos Unidas en Valladolid y el obispo auxiliar
La misionera, en el centro, con el responsable de Manos Unidas en Valladolid y el obispo auxiliar - . HERAS
SOCIEDAD

«Una gota de agua que llega puede dar mucha esperanza»

Una hermana misionera en África anima a participar en la campaña de Manos Unidas porque «poco podríamos hacer sin esta retaguardia»

VALLADOLIDActualizado:

"Poco podríamos hacer sin esta retaguardia porque todo nos llega». Son palabras de la hermana misionera de la Asunción Pilar Basagoiti Noriega, que durante 40 años ha trabajado en el oeste de África, sobre todo en Burkina Faso y en Costa de Marfil y que ayer participó en la presentación de la campaña de Manos Unidas «Comparte lo que importa» que arranca el próximo domingo.

La misionera explicó la importancia que tiene la más mínima colaboración allí donde «una sola gota tiene su importancia», por el solo hecho de poder regar los cultivos y que, así, por ejemplo, una madre pueda dar de comer a sus hijos, en unas zonas en las que entre el 30 y el 40 por ciento de los menores no llega a los cuatro años debido a la desnutrición. Basagoiti recordó cómo, a pesar de todo, las personas que viven en estos países están alegres «porque tienen la esperanza en el corazón de poder tener un poco más para vivir mejor y la tienen puesta en nosotros». Y es que la sencilla construcción de un molino o un pozo en el pueblo «ayuda a quitar el hambre y que la gente tenga más dignidad.

La misionera de la Asunción terminó por pedir que todos los jóvenes que intentan llegar en pateras al continente europeo con el riesgo de perder la vida en el camino, «puedan quedarse en sus países para vivir dignamente porque tienen alimentos».

Durante la presentación de la campaña estuvo también presente el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, quien recordó cómo la hermana misionera procede de la orden de la Asunción, precisamente la congregación que cedió a la Junta de Castilla y León el colegio que se convirtió en la sede institucional del Ejecutivo autonómico. Dado que en ese colegio existía una capilla, el compromiso de la Junta fue construir una iglesia, como así hizo y hoy es la parroquia de San Simón de Rojas, en el vallisoletano barrio de Covaresa.

Argüello alentó a participar en la campaña de este año . «Tener la oportunidad de lanzar ese grito es un deber moral», señaló, porque el hambre «resume todas las injusticias».

Por su parte, José María Borge, presidente de Manos Unidas Valladolid explicó que el pasado año la recaudación en la provincia superó los 725.000 euros, de los cuales el 90 por ciento procedieron del sector privado y sólo el 9,1 del público. Destacó además la importancia de las herencias, hasta el punto de que en 2017 se gestionaron cinco, y en 2016 fueron 200.000 los euros que llegaron por esta vía.

Para este año, la ONG de la Iglesia en la provincia vallisoletana tiene previsto destinar más de 421.000 euros a cinco proyectos de desarrollo repartidos en India, Camerún, Kenia y Brasil.