Sociedad

Un fuerte dispositivo de seguridad garantiza la celebración del Toro Jubilo

Colectivos antitaurinos han intentado impedir el tradicional festejo taurino en la localidad soriana de Medinaceli

Un fuerte dispositivo de seguridad garantiza la celebración del Toro Jubilo

El fuerte dispositivo de seguridad desplegado, junto con las medidas preventivas llevadas a cabo por la organización han garantizado la celebración en la noche de este sábado a domingo del tradicional Toro Jubilo en la localidad soriana de Medinaceli, pese a las protestas taurinas.

Eso sí, la tensión ha dominado el ambiente de la villa ducal ya desde por la mañana y ha ido en aumento a medida que se aproximaba la hora del festejo, previsto para las 23.30 y que ha conseguido comenzar on cierta puntualidad.

Instantes anteriores a la salida del toro
Instantes anteriores a la salida del toro- Isabel Jimeno

En la Plaza Mayor, convertida en coso taurino, los vecinos de Medinaceli, de otros pueblos vecinos y de asociaciones taurinas, los únicos con invitación para poder asistir al festejo del único toro de fuego que pervive en Castilla y León, una fiesta declarada Espectáculos Taurino Tradicional de Interés Turistico Regional en 2002. Con esa restricción de acceso se ha tratado de impedir el acceso de los antitaurinos que pretendía festejar el evento.

Isabel Jimeno

Han intentado acceder en varias ocasiones por las diferentes entras a la plaza, pero los antidisturbios de la Guardia Civil lo han impedido, en alguna ocasión teniendo que contener el intento de avance de los concentrados. Tras la prohibición del Toro de la Vega de Tordesillas (Valladolid) ya habían anunciado que el Toro Jubilo era su próximo objetivo. De hecho, en sus gritos el espíritu de Tordesillas. «Mancheguito no estás solo", han coreado, increpando a los asistentes al festejo al gritro de "maltratadores" o "Toreros, turinos, os quedan cuatro vinos".

Ya desde antes de las 19.00 horas las Plaza Mayor ha comenzado a blindarse con un acceso restringido que incluso ha dificultado el acceso a los aficionados. Una única entrada por las cinco calles que llegan al ágora para tener mayor control ha logrado que ningún antiturino haya saltado el perímetro de seguridad.

Isabel Jimeno

A esa hora, los mozos han comenzado a colocar y prender las cinco hogueras -una por cada santo mártir en cuyo honor se celebran las fiestas de Medinaceli- que también sirven de burladero cuando el astado está en la arena. La plaza blindad, con guardias en cada talanquera que forma la plaza portátil para garantizar que nadie se colase mientras los jóvenes colocaban el poste en el que el morlaco es astado mientras se cumple con el ritual de colocar la cornameta de metal con las bolas de pez que prenden y cubrir el cuerpor del animal de barro para garantizar que no se queme.

El único astado de un festejo taurino que es indultado en Castilla y León ha cumplido con el ritual y la tradición. Embolado en la oscuridad de la noche ha hecho disfrutar a quienes se han atrevido a retarlo sobre la arena, mientras en las calles de acceso algunos antitaurinos continuaban increpando y gritando "¡Salvajes!" y "No estáis bien de la cabeza" a los cientos de asistentes al Toro Jubilo. Entre los aficionados, también cierto sentimiento de pesar y tristeza por ver cómo para cumplir con su tradición y fiesta tienen que estar rodeados por las fuerzas de seguridad.

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