El consejero de Educación, Fernando Rey, este pasado martes visitando varios centros educativos de la comarca de Aliste
El consejero de Educación, Fernando Rey, este pasado martes visitando varios centros educativos de la comarca de Aliste - ICAL
EDUCACIÓN

Educación permitirá algunos centros rurales con tres alumnos

Rey defiende la flexibilización para favorecer que se asiente la población

ZAMORAActualizado:

La norma en Castilla y León, una de las que permite un menor número de alumnos por aula para evitar el cierre de extensiones de los colegios rurales agrupados, fija un mínimo de cuatro estudiantes, pero la Consejería de Educación está dispuesta a abrir aún más la mano y permitir que sigan funcionando algunas aulas del medio rural con sólo tres alumnos en la localidad en la que se ubican. El anuncio lo realizó ayer el consejero, Fernando Rey, durante una visita a centros rurales de la comarca zamorana de Aliste. En Alcañices, el titular de Educación señaló que quiere defender la escuela rural porque es una forma de asentar población allí donde la gente quiere vivir y asegurar el futuro. «Para nosotros la escuela rural es una de las señas de identidad del modelo de Castilla y León», declaró Rey, quien anunció que a partir del próximo curso se flexibilizará «la regla del cuatro» para mantener colegios con sólo tres alumnos «que puedan convertirse en cuatro». Además, también se pretenden hacer más accesible al medio rural las enseñanzas extracurriculares y complementarias que permiten trabajar por las tardes con los escolares.

En el marco de esa defensa de la escuela rural, el consejero pidió que el pacto de Estado por la educación que se negocia en el Parlamento contemple el mayor coste de la enseñanza en esa zona frente al ámbito urbano. Esa cuestión es fundamental tanto para Castilla y León como para otras comunidades como Galicia, Asturias, Castilla-La Mancha o Aragón, y todas ellas han coincidido en reclamar «factores de corrección, no sólo la ruralidad sino también la dispersión de la población». Algunos estudios apuntan a que el coste de un centro rural llega a duplicar el de uno urbano, recordó el consejero.