José Gabriel Antuñano - EL CALLEJÓN DEL GATO

La ciudad imaginada

Cabe preguntarse si valoran la cultura como un gasto o una inversión

José Gabriel Antuñano
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Cabe preguntarse si valoran la cultura como factor de crecimiento económico, mejora de la sociedad del conocimiento y signo de identidad ciudadana; o con otras palabras, si la apuesta cultural es un gasto o una inversión

Tiempo atrás, Jesús Urrea se lamentaba de la baja autoestima de los vallisoletanos por su ciudad porque rara vez, cuando hablan de ella, ponen en valor los monumentos históricos, museos de primer nivel (el Nacional de Escultura, el Oriental, etc.) o las maravillas que guardan algunas iglesias. Nada que oponer, si acaso sumar las actividades culturales, que organizan diferentes administraciones en el Miguel Delibes, Calderón y otros espacios, algunas con proyección internacional, y los eventos anuales como el TAC, la Seminci, la Feria del Libro, o la residencia de la Oscyl.

Ante esta realidad y el alto interés que arrojó el «Estudio sobre actividades culturales y de ocio en Valladolid», publicado a comienzos de 2016, y que tan poco ha servido de guía al ayuntamiento, que lo encargó, pese a lo positivo y su incidencia en el PIB, cabe preguntarse si valoran la cultura como factor de crecimiento económico, mejora de la sociedad del conocimiento y signo de identidad ciudadana; o con otras palabras, si la apuesta cultural, que debe acrecentarse, es un gasto o una inversión. Más parece lo primero como lo demuestran el desinterés generalizado, el reciente episodio del Patio Herreriano o los seis decepcionantes proyectos del congreso La Ciudad Imaginada, celebrado el pasado fin de semana, donde se apuesta por la participación y autogestión en actividades para-culturales y donde se crea un etéreo Consejo de las Artes para transformar la ciudad, pero ¿con rumbo a dar mayor relevancia al Concurso de Tapas y Pinchos (ocio), a la autogestión artística (populismo) o a la Cultura como dinamizador interno y captación de turismo de calidad? ¿Las administraciones no deberían coordinarse en objetivos y gestión para impulsar la cultura en la ciudad?

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