Sociedad

Cáritas atiende a 8.000 personas menos en 2015, aunque destina más ayudas

Casi 120.000 usuarios acudieron a esta organización de la Iglesia en Castilla y León

Comedor social de Cáritas en Valladolid
Comedor social de Cáritas en Valladolid - ICAL
M. ANTOLÍN Valladolid - Actualizado: Guardado en: Castilla y León

Algunos de los ciudadanos a los que golpeó con dureza la crisis económica van saliendo a duras penas de su difícil situación. Sin embargo, aún es necesario el apoyo para una parte de esas personas, cuyo estado, además, ha pasado a «cronificarse« por la falta de empleo y requieren mayor asistencia. Ésa es la situación que se está produciendo en Castilla y León, según Antonio Martín, el presidente de Cáritas Diocesana en la Comunidad, una organización que atendió en 2015 a 8.000 personas menos, aunque tuvo que dedicar más recursos a las ayudas de primera necesidad.

Castilla y León no es ajena a la situación nacional, y esta misma tendencia se ha producido a nivel estatal, donde los beneficiarios también descendieron, con un aumento del 22 por ciento de los recursos destinados a las ayudas, debido a que las personas que ahora atienden necesitan más respaldo.

En total, la organización atendió el pasado año a 119.818 personas en las once diócesis de la Comunidad dentro de todos sus programas de actuación, unas 8.000 menos que en 2014. El descenso se ha producido sobre todo en los que requerían ayudas de atención primaria y necesidades urgentes, con ayudas para alimentación, gastos de vivienda o farmacéuticos. Así, dentro de este programa, los beneficiarios han pasado a ser 59.264 en 2015, mientras que en el ejercicio anterior fueron cerca de 67.000. Para este apartado, la organización contó con algo más de 5,3 millones de euros. La mayor parte de los destinatarios de las ayudas de atención urgente son "víctimas" de la crisis en estos últimos años, cuya situación se está "cronificando" porque no encuentran un empleo ni una "salida", detalla Antonio Martín.

Salamanca, a la cabeza

Por diócesis, donde más personas acudieron a Cáritas fue en Salamanca: 28.760. Le siguieron, la de Valladolid, con 17.729 atendidos en 2015; Burgos, 17.1479; León, 16.186, y Zamora, 13.418. A los servicios de Ávila acudieron 7.414 personas; 5.480, a los de Astorga; 4.545, a los de Segovia y 4.156, a los de Palencia. Osma-Soria atención a 1.752 y Ciudad Rodrigo, a 1.303.

En lo que se ha registrado un aumento importante –en torno a 300.000 euros más en ayudas – es en las dotaciones destinadas al pago del alquiler de vivienda y de suministros energéticos. Y es que, aunque quizá algunos beneficiarios han logrado obtener unos ingresos mínimos para subsistir, siguen teniendo que hacer frente a gastos urgentes como las facturas del gas o de la luz. Una tónica constante en esta época del año es la demanda para hacer frente a los gastos escolares debido al inicio del curso, explica el presidente de Cáritas en Castilla y León.

El perfil de los ciudadanos que acude a esta organización de la Iglesia tampoco varía mucho de lo que sucede a nivel nacional, y se mantiene lo que ha ocurrido en los últimos años. Normalmente son familias con hijos a su cargo con los padres de entre 30 y 35 años, pero, al igual que mostraron los datos de la memoria de actividades anual de la organización en España, se han incrementado las familias monoparentales, sobre todo de mujeres con menores a su cargo. «Son familias que tenían una situación normalizada, pero se han visto sorprendidas por la crisis. De hecho, muchas nos dicen que jamás hubieran pensado lo que les ha pasado y que tuvieran que acudir en busca de ayuda», señala Antonio Martín.

«Muchas nos dicen que jamás hubieran pensado lo que les ha pasado y que tuvieran que acudir en busca de ayuda»

Las razones del descenso en el número de beneficiarios son varias. Por un lado, que se ha producido un "repunte pequeño" en el empleo, aunque "precario, temporal y con bajas salarios", que ha permitido a algunas familias salir de la situación extrema en la que se encontraban, pero también porque en la Comunidad ha disminuido la población y personas jóvenes han abandonado la región en busca de oportunidades. «Puede ser que se esté saliendo de la crisis en cifras macroeconómicas, pero esa etapa ha dejado muchas víctimas que han quedado excluidas y costará tiempo que se reincorporen», considera Martín, para quien el empleo de calidad es uno de los mecanismos fundamentales para ayudar a los más vulnerables a salir de las dificultades.

Cáritas Diocesana en Castilla y León contó el pasado año con un presupuesto de 30,7 millones de euros, de los que el 68,7% procedía de fondos privados, donaciones, herencias o colectas, mientras que el 31,29, de subvenciones.

Voluntarios

Además de las ayudas para necesidades urgentes, 5,5 millones de euros se destinaron a la asistencia a personas en exclusión como exreclusos o minorías étnicas; casi 9,7, a acciones con personas mayores; 3,2, a personas vulnerables y casi otros 3, a programas de empleo. Lo que se ha mantenido prácticamente intacto en los últimos años es el número de voluntarios. En 2015, fueron 5.193.

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