Sociedad

Una bodega de Ávila madurará 250 botellas de vino en el embalse Las Cogotas

Pretenden recuperar los «vinos accidentales» que obtenían hace años cuando a algún recipiente se le perdía la pista en el pozo en el que se enfriaba y no se recuperaba hasta seis meses después

ABC Ávila - Actualizado: Guardado en: Castilla y León

Durante medio año 250 botellas de vino de crianza madurarán a veinte metros de profundidad en el embalse de Las Cogotas, en las inmediaciones de la capital abulense. Se trata de una experiencia pionera de la bodega Viña Alondra, situada en el municipio de Langa (Ávila) que este domingo tiene previsto ejecutar sus planes, siendo la primera vez que algo similar se realiza en agua dulce.

El objetivo consiste en lograr unos vinos «parecidos a aquellos que siempre agradaron», ha comentado en declaraciones a Efe uno de los copropietarios, Enrique Castelló, después de hacer referencia a lo que él denomina «vinos accidentales», elaborados por sus antepasados a partir de las uvas de los viñedos que tenían en Langa (526 habitantes), en la comarca cerealista de La Moraña.

En este sentido, ha rememorado cómo su padre y su abuelo solían acudir al huerto en verano con alguna botella de vino que introducían en un pozo cercano para tenerlo fresco y echar un trago de vez en cuando, afrontando así las altas temperaturas. Sin embargo, algunas de esas botellas caían «accidentalmente» al pozo y no podían ser recuperadas hasta que medio año más tarde se limpiaba el pozo y aparecían nuevamente los recipientes perdidos.

El resultado era unos vinos cuyo sabor mejoraba el que tenían medio año antes, de ahí que ahora los propietarios de la bodega Viña Alondra pretendan recuperar esa forma de elaborar un vino de crianza, introduciéndolo durante medio año en el agua, tras permanecer doce meses en barrica de roble francés.

En total, serán 250 botellas en diez jaulas adaptadas para ello por siete buzos a veinte metros de profundidad en este pantano que, según Enrique Castelló, cumple con los cinco requisitos necesarios, a diferencia de los lugares testados en ríos como el Duero o el Adaja, así como en la zona de Sanabria (Zamora) y que son la presión atmosférica -1.030 metros de altura-; oscuridad -a tres metros de profundidad apenas se ve por la gran cantidad de materia orgánica-; temperatura -doce grados-, humedad y silencio.

Durante los seis meses que permanecerán bajo el agua de Las Cogotas, los técnicos de la bodega realizarán un seguimiento para comprobar su evolución.

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