Momento en el que desalojan a los detractores de la mina de uranio que este martes fueron a las Cortes
Momento en el que desalojan a los detractores de la mina de uranio que este martes fueron a las Cortes - F. HERAS
Economía

Berkeley dice sentirse «perseguida» por la mina de uranio en Salamanca

El proyecto tiene previsto comenzar «en los próximos meses de abril y mayo» las obras para estar «plenamente operativa» en «dieciocho meses» con intención de crear 200 empleos

ValladolidActualizado:

Con muchas dificultades se está topando en el camino la empresa australiana Berkeley para intentar sacar adelante su proyecto de construcción de una mina de uranio -la que sería única mina de este material químico en Europa- en los términos municipales salmantinos de Retortillo y Villavieja de Yeltes. Detractores y partidarios jalean en ambos márgenes de un trayecto que comenzó a dibujarse hace más de media década, con denuncias, protestas e investigaciones judiciales jalonando el proceso en el que, por el momento, la multinacional ha ido sacando adelante varios permisos para continuar adelante con sus pretensiones. Eso sí, no está siendo fácil. Tanto que ayer el vicepresidente de Berkeley en España, Javier Colilla, reconoció que la compañía se siente «perseguida» por su actividad industrial.

La industria minera «siempre genera críticas, tanto al inicio de la actividad como al final de la misma», mientras que «durante su desarrollo, todo el mundo está contento», aseguró Colilla en declaraciones recogidas por Efe. Además, defendió que la firma «ya tenía los permisos necesarios» para la realización de unos trabajos previos por los que a principios de mes el Ayuntamiento de Retortillo abrió un expediente a Berkeley. Unas actuaciones que supusieron la tala de un millar de encinas para la desviación de una carretera (la comarcal SA-322).

«Siempre que se ajuste a la ley y al interés general, bienvenidas sean las iniciativas privadas o particulares dirigidas a la creación de riqueza, de inversión y de creación de empleo», señala Herrera

Precisamente enganchada a esta actuaciones, el portavoz del Grupo Mixto, José Sarrión (IU-Equo) llevó ayer la mina de Berkeley al pleno de las Cortes, propiciando, además, uno de los momentos más tensos de la sesión. Sarrión censuró que «de la noche a la mañana y sin permisos» se llevó a cabo ese corte de árboles y que ya tenga permiso para hacer más, pues, según dijo, el proyecto supondrá talar 25.000 ejemplares. Unos hechos por los que pidió una valoración al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, quien recordó que el Gobierno regional «no tiene tanta libertad de expresión» como el parlamentario, sino que «estamos obligados a no incurrir en falta de objetividad, discrecionalidad o exceso de opiniones» sobre los expediente en curso. También evitó argumentarlo en base a una «ideología» a la que achacó el rechazo de IU-Equo al proyecto de la mina de Retortillo. Sin valorar los trámites superados hasta el momento, Herrera incidió en que en éste, como en otros proyectos, «lo primero es el interés general». Y lo segundo, añadió, «siempre que se ajuste a la ley y al interés general, bienvenidas sean las iniciativas privadas o particulares dirigidas a la creación de riqueza, de inversión y de creación de empleo».

Sobre este mismo asunto, se había pronunciado unas horas antes el director general de Energía y Minas de la Junta, Ricardo González, quien defendió el «gran impacto» económico en la provincia de Salamanca de esta iniciativa, lo que generaría «muchos puestos de trabajo». Eso sí, recalcó, la apertura debe hacerse de forma «segura». El proyecto de Berkeley, que tiene previsto comenzar «en los próximos meses de abril y mayo» las obras para estar «plenamente operativa» en «dieciocho meses» con intención de «poder abastecer de uranio a todas las centrales nucleares de España», baraja crear 200 empleos.