Semana Mundial de la Lactancia Materna

El Banco de Leche se extenderá este año al Clínico de Valladolid y a otros tres hospitales en 2018

El proyecto, que echó a andar hace dos años en el Río Hortega de Valladolid, cuenta con 90 donantes

Un paciente de la unidad de Neonatología es alimentado con leche materna donada
Un paciente de la unidad de Neonatología es alimentado con leche materna donada - F. HERAS

Hace dos años iniciaba su actividad el Banco de Leche Materna de Castilla y León, ubicado en el Hospital Río Hortega de Valladolid, con las primeras 13 donantes. El objetivo era disponer de leche humana donada de manera voluntaria por madres seleccionadas para distribuir a niños hospitalizados que no podían recibir el alimento de su propia madre. Hoy, el balance es más que satisfactorio para los responsables de este proyecto, entre ellos, el jefe de Pediatría del Río Hortega, Fernando Centeno, y la neonatóloga María Samaniego, coordinadora del Banco de Leche. Como muestra, algunos números; ya están cerca de las 90 donantes (15 ó 20 en activo), «solemos recibir una o dos nuevas al mes» -puntualiza la doctora Samaniego- y en este periodo de algo más de 24 meses van «más o menos» por los 120 receptores.

Este «positivo» balance les hace afrontar con optimismo el próximo reto del Banco de Leche: el suministro a otros centros hospitalarios. «Ahora mismo sólo distribuimos en el Río Hortega, pero esperamos que en septiembre -lo más tardar antes de que finalice el año- podamos empezar con el Hospital Clínico de Valladolid para posteriormente pasar a las unidades de Neonatología de León, Salamanca y Burgos -ya para 2018-», explica el doctor Centeno, para quien «lo importante es ser capaces de empezar y poner en marcha cómo suministramos a una unidad distinta al Río Hortega y lo más fácil era empezar con el Clínico, que está más cerca».

Único en España

En cualquier caso, añade, el proceso siempre estará centralizado en el Río Hortega y lo que se hará es suministrar al resto de unidades.

El Banco de Leche Materna de Castilla y León nació de la confluencia de dos proyectos, «uno para hacer exclusivamente en la Unidad de Neonatología del mencionado hospital vallisoletano y otro desde el Centro de Hemoterapia y Hemodonación». Entonces la Consejería de Sanidad decidió poner en marcha un modelo organizativo mixto que reuniese los recursos asistenciales y la experiencia pediátrica del centro hospitalario en el que se ubica, con la capacidad de procesamiento, control y logística del Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León. A día de hoy, es el único Banco de Leche Materna que funciona con este modelo en España. Así, por un lado, se garantiza que las posibles madres donantes y los posibles receptores reciban la más adecuada atención sanitaria y, por otro, que la leche humana obtenida se procese y distribuya con la seguridad y trazabilidad con la que opera el mencionado centro, ya que se analiza de forma individualizada y se pasteuriza para asegurar las garantías necesarias a los receptores.

¿Y sirve la leche de cualquier donante? «Sirven todas las leches y casi todas las donantes», responde la doctora Samaniego, quien sí recuerda que «puntualmente, en el caso de una o dos donantes, por la analítica que les dio -deben gozar de buena salud- hubo que rechazar la donación». No obstante, matiza que «sí que hay veces que en todo el proceso de análisis que se realiza, en algún momento hay que desechar la leche por calidad nutricional o contenido microbiológico, pero son la menor parte de las ocasiones».

Recipientes que albergan la leche humana pasterizada
Recipientes que albergan la leche humana pasterizada- F. HERAS

¿Y a qué bebés está dirigido? «Lo que pretendemos es cubrir las necesidades de alimentación de los recién nacidos ingresados en la unidad de Neonatología que no dispongan de leche de su propia madre y con máximo riesgo de ciertos procesos infecciosos o digestivos que en buena parte puedan ser prevenidos con este tipo de leche».

Necesidades cubiertas

En los algo más de 24 meses que lleva en funcionamiento el Banco de Leche Materna han alcanzado los 120 receptores, «la mayor parte de ellos, prematuros, bien gran prematuros -por debajo de los mil gramos o 28 semanas-, no tan prematuros -34 semanas- o con una prematuridad casi tardía. Tenemos la suerte de haber tenido leche donada para cubrir las necesidades de todos», detalla la neonatóloga Samaniego, formada junto a otras compañeras en el Hospital Doce de Octubre de Madrid, que alberga «el primer banco de leche montado en una Unidad de Neonatología en España».

El doctor Centeno aclara que el proyecto está dirigido en principio a recién nacidos con patologías; «es decir, el grupo fundamental es la prematuridad, pero también está destinado a niños con cardiopatías, problemas intestinales, pacientes que se van a operar...», pero en ningún caso para niños a término sanos, «porque cuanto más grave está el paciente o más importante es su patología, más beneficio va a obtener de la alimentación con lactancia materna. Es buena para todos, pero hay que optimizar la leche, así que siempre hay que dirigirla a niños que tienen más problemas».

En cuanto al equipo que «mantiene» el proyecto, la coordinadora destaca que en la unidad son siete neonatólogas en activo, «todas ellas con formación, y luego también está el personal de enfermería que se encarga de la administración y el manejo de la leche». Estas neonatólogas tienen entre sus funciones la de atender a las donantes de manera presencial en la consulta o bien por teléfono o correo electrónico: «Hacemos la gestión clínica de todo el proceso, desde que se inicia la atención a la donante y se le explican las pautas para su donación, hasta la recogida, el control del procesado y el balance a todos los niveles». Desde el Centro de Hemoterapia se lleva toda la parte del procesado y del transporte -allí son tres técnicos-.

Una vez superada la entrevista, la encuesta de salud y con la analítica «correcta», la donante recibe todo el material para que empiece a hacer las extracciones en su domicilio, donde deben congelar inmediatamente la leche y que ésta no supere los 15 días en el refrigerador. A partir de ahí pueden llevar el alimento a la consulta del Banco de Leche o «si han realizado dos entregas y está todo bien entendido y correcto» se les ofrece la recogida a domicilio, «por si les viene mejor».

El jefe de pediatría, Fernando Centeno y la neonatóloga, María Samaniego
El jefe de pediatría, Fernando Centeno y la neonatóloga, María Samaniego- F. HERAS

Una vez a la semana, en concreto los miércoles, la leche recogida en la unidad de Neonatología se enviará al Centro de Hemoterapia en contenedores aislantes de temperatura -momento en el que muchas veces los transportistas aprovechan también para acercarse a los domicilios de las donantes-: «Allí se procesa y luego hacemos el pedido para nuestra unidad según el número de niños que vemos que tenemos ingresados y las necesidades que tienen de leche donada», sostiene Fernando Centeno

Preguntados por un balance lo tienen claro: «Ha sido un crecimiento real y a todos los niveles». Ahora el reto está en sumar centros hospitalarios y el siguiente, añade Samaniego, «sería poder dar la opción de donar a mujeres fuera de Valladolid. Probablemente la primera consulta seguiría siendo en el Río Hortega, pero sería bueno que pudieran donar mujeres de otras provincias llevando la leche a las unidades de Neonatología de los centros que fueran receptores y establecer con ellos el mismo circuito que hay entre este hospital y el Centro de Hemoterapia».

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