Guillermo Suils, con el carné de trabajo de su padre joyero
Guillermo Suils, con el carné de trabajo de su padre joyero - D. ARRANZ
Cultura

Archivo de Salamanca: cinco años de denuncias que comienzan a dar sus resultados

Entre los documentos que han regresado gracias al empeño de la Asociación Salvar el Archivo, el del joyero madrileño Guillermo Suils, uno de los que salió indebidamente del Centro Documental de la Memoria Histórica

SalamancaActualizado:

No se estaba contando, pero años después de la agria polémica, la Generalitat de Cataluña está enviando algunos documentos de vuelta a Salamanca. Son papeles que nunca debieron salir hacia Barcelona, errores aceptados que tienen detrás historias personales. Frente a las denuncias de cientos de miles de papeles indebidamente entregados, solo han vuelto unas pocas decenas, errores subsanados.

Acompañamos al hijo de un joyero madrileño que quiere comprobar en el Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH) que la Generalitat de Cataluña ha devuelto el documento de su padre. Los ojos de Guillermo Suils brillaban y sus manos temblaban, con una emoción tal que enmudeció y sólo le dejó articular algunas palabras como «qué bien conservado está» cuando uno de los trabajadores del CDMH, sección Guerra Civil, con sede en Salamanca, le dio la carpeta que contenía el certificado de trabajo de su padre -joyero de profesión- llamado como él, Guillermo Suils, y fallecido en 1986.

D. ARRANZ

Confiesa que su progenitor nunca les habló de este documento que ya ha retornado al centro ubicado en pleno casco histórico de la capital salmantina -del que no debió salir- tras haber permanecido durante varios años indebidamente en el Archivo Nacional de Cataluña y que formó parte de uno de los envíos que salieron en cumplimento de la Ley de la Memoria Histórica.

Nunca perdió la esperanza de que llegara el momento de poder tener en sus manos y observar por delante, por detrás, por arriba y por abajo un documento, con la foto de su padre incluida, rebosante para él de sentimientos y recuerdos «muy importantes».

«Es emocionante que el certificado vuelva a su sitio», segura Suils, que desea que se «una puerta para el resto de documentos»

«Es emocionante» que el certificado de trabajo vuelva a su sitio -en alusión a Salamanca-, asegura Suils al tiempo que desea que sea «una puerta para que el resto de documentos» que, según el investigador Policarpo Sánchez la Generalitat de Cataluña mantiene «indebidamente» en su poder, retornen y por lo que mantiene desde hace varios meses un contencioso -que sigue su curso- con el Gobierno catalán.

Ánimo a otras familias

Reminiscencias de su niñez se agolpaban en su mente, si bien el hijo del joyero dice desconocer el motivo por el que documento dejó de estar en manos de su padre, quien sí participó en la Guerra Civil pero siempre en Madrid y en localidades próximas, nunca en Cataluña.

A las familias, cuyos documentos están indebidamente en Barcelona, Guillermo Suils les pide que apoyen «sin miedo» y con «todas sus fuerzas» a Policarpo Sánchez que es el que, en su opinión, está luchando para que «se haga justicia».

El documento en cuestión se hizo famoso durante la polémica que siguió al traslado de los documentos a Cataluña porque ilustró muchas informaciones sobre los errores detectados por la Asociación Salvar el Archivo de Salamanca, que preside Policarpo Sánchez. Está expedido por el Comité de Control Obrero de UGT del Trust Joyero de Madrid.

Posible causa del error

Desde el Ministerio de Cultura se asegura que el hecho de que el certificado se encontrase en Barcelona pudo deberse a que la 24ª Brigada Mixta, de la que formaba parte Guillermo Suils, se trasladó el 17 de marzo de 1938 al frente de Aragón, dirigiéndose posteriormente al Norte del Ebro con la 16ª División del XII Cuerpo de Ejército y participando en la defensa de Lérida y en las operaciones de Cataluña.

Por tanto, es de suponer, siempre según las mismas fuentes, que esta brigada trasladase todos sus archivos en estos desplazamientos y ése podría ser el hipotético motivo por el que este documento formara parte de la agrupación documental PS (Político Social)-Barcelona. Otra segunda posibilidad, es que el documento hubiese sido llevado con el resto de los archivos de UGT primero a Valencia y después a Barcelona, a vez que se trasladaba a la sede de su Comité Ejecutivo, que se registró en febrero de 1939.