El alcalde de Valladolid con parte de su equipo en una imagen de archivo
El alcalde de Valladolid con parte de su equipo en una imagen de archivo - HERAS
Política

El alcalde de Valladolid dice tener «miedo» a una «agresión física» de cargos del PP

Óscar Puente denuncia que los populares «me insultan por lo bajo y por lo alto»

ValladolidActualizado:

En lugar de apagar el fuego tras el bronco pleno vivido el día anterior en el Ayuntamiento de Valladolid, con la expulsión por parte del alcalde, del socialista Óscar Puente, del portavoz del PP, Antonio Martínez Bermejo, por las «interrupciones» mientras intervenía, el regidor vallisoletano pronunció este pasado miércoles unas palabras que lejos de contribuir a amainar los ánimos, los caldearon más. Un poco más de gasolina para propagar el fuego del clima de tensión. Y es que Puente fue este pasado miércoles más allá y aseguró que de las palabras y del enfrentamiento dialéctico del debate político se puede llegar incluso a los hechos por la vía de las manos. «Yo sí tengo miedo, porque están -el PP- muy agresivos. Yo creo que están en la antesala de la agresión física», afirmó Puente en declaraciones a la cadena esRadio Castilla y León. Respondía así al tuit escrito el día anterior por Bermejo tras ser expulsado del salón de plenos, asegurando sentir «miedo» por lo próximo que se le puede venir encima después de tener que dejar el Salón de Plenos o haber sido anteriormente bloqueado en Twitter por Puente.

Lejos de admitir que sus palabras eran graves, Puente defendió que «es la tensión que vivimos ayer (por el martes) en el pleno», marcado por una «tensión insoportable». Una sesión bronca que desde otros partidos ven como un «espectáculo bochornoso» que en nada contribuye a templar los ánimos e incluso alertan del riesgo de que esa tirantez se traslade a la calle.

Desde el PP, su portavoz y también coordinador de Acción sectorial en Valladolid aseguró a ABC que hablarán el asunto en el seno del grupo antes para ver si toman alguna decisión sobre esas palabras de Puente, con las que consideraron que el alcalde ha traspasado «todas las líneas rojas del sentido común y la política». «Que no nos engañe», reclamó Martínez Bermejo, para quien esto obedece a una «estrategia» del regidor para intentar «poner una cortina de humo», ya que sabe que tiene un «verdadero problema» con el concejal de Hacienda, Antonio Gato, «al que tiene que cesar» por no haberse abstenido en la contratación de su cuñada, y «al mismo tiempo haber metido» al Ayuntamiento «en el lío de ofender» a la institución del Procurador del Común. «Valladolid no se merece un alcalde así», aseguraron los concejales populares, quienes dicen sentirse «insultados gravemente» por las «insinuaciones» de que van a llegar a la agresión física. «Tiene que darse cuenta que es el alcalde de Valladolid, es decir, el alcalde todos los vecinos. Valladolid no se merece un alcalde que tenga estas actitudes», reclamaron, a la vez que Martínez Bermejo apuntó: «No vamos a entrar en la locura en la que el señor Puente nos quiere meter», defendió Martínez Bermejo, responsabilizando al alcalde de la «agitación».

La misma impresión, pero con los actores cambiados, es la que ve el alcalde, quien responsabilizó a los populares de «crispar hasta que le expulsé» de un pleno con un «ambiente irrespirable» en el que considera que el «problema» que «no» hay «respeto a la figura del alcalde por parte de esta gente -en alusión a los populares-». «Está muy claro. Es evidente que quería que le echara». «Llegan al ‘hooliganismo’, el insulto, la descalificación y la crispación», afirmó Puente, quien, durante una intervención con poca autocrítica y cierto tono de desprecio, tachó de «macarra» al portavoz popular. «Si estuviera sentado en el banquillo, cogían un palo para echarme», aseveró el regidor.

Sin embargo, desde el PP no consideran que la situación esté «tan crispada como dicen» y que Puente «exagera». «Es una apreciación gratuita» fruto de su «histeria», afirmó Martínez Bermejo, quien reclamó al alcalde que «se calme». «No nos vamos a tensionar», apuntó, a la vez que aseguró que sí están «preocupados» porque la situación «va en aumento», además de censurar que se responsabilice al presidente provincial del PP y concejal, Jesús Julio Carnero, de «alentar» esto, como dijo el regidor.

Templar ánimos

La secretaria provincial del PSOE, Teresa López, intentó restar hierro al asunto. «No he podido hablar con él, pero me imagino que no se refería a miedo físico a una agresión», aseguró en declaraciones a este periódico. «No debe responder a eso», señaló la también alcaldesa de Medina del Campo, quien dijo entender los momentos de tensión, culpó al PP de «buscar la foto» y mostró sus dudas sobre si las palabras de Puente ayudan a «calmar» la situación.

Desde Valladolid Toma la Palabra, socio de Gobierno de Puente, María Sánchez, consideró que «hay que rebajar el tono en general de los plenos». «Por mucho momento preelectoral, lo que no puede ser es que los debates sean tan subidos de tono», reclamó, a la vez que consideró que «enrocarse en hacer declaraciones» sobre este asunto «no beneficia». «Esa forma de hacer política no beneficia a nadie», criticó la portavoz de Cs, Pilar Vicente, quien apeló a la «cordura». «El único miedo que percibo es el del PP y el PSOE a perder las elecciones, y eso ha llevado a un nivel de tensión absolutamente innecesario», censuró Vicente, con reproches a ambos partidos y en especial al alcalde, que «con carácter general no está a la altura» de la «diligencia» que le exige su cargo.

«¿Al punto de llegar a la violencia? No creo. No creo que esa violencia pueda llegar a más» que la verbal, aseguró Charo Chávez, portavoz de Sí se Puede, quien mostró su preocupación por el «espectáculo indigno» y por que ese tipo de discursos «puedan alentar la violencia en la calle». «Tenemos la responsabilidad de ser comedidos», reclamó.