Tribunales

Absuelto el etarra Carrera Sarobe de ordenar el atentado a la casa cuartel de Burgos

«Ata» se enfrentaba por estos hechos a una petición del fiscal de 3.860 años de prisión

El etarra Carrera Sarobe, alias Ata, en la Audiencia Nacional
El etarra Carrera Sarobe, alias Ata, en la Audiencia Nacional - EFE
ABC.ES Burgos - Actualizado: Guardado en: Castilla y León

La Audiencia Nacional ha absuelto por falta de pruebas al ex responsable del aparato militar de ETA Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, alias Ata, al no poder acreditar que ordenara al comando Otazua el atentado con furgoneta bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos en 2009, que causó 160 heridos.

Ata se enfrentaba a una petición del fiscal de 3.860 años de cárcel y, aunque ha resultado absuelto, está cumpliendo en Francia, sendas cadenas perpetuas por el asesinato del policía francés Jean-Serge Nérin (considerada la última víctima mortal de ETA) y de dos guardias -Fernando Trapero y Raúl Centeno- en Capbreton (Francia), por lo que será devuelto de forma inmediata.

Fue entregado de forma temporal a España para ser juzgado únicamente por este atentado después de que los miembros del Comando Otazua de ETA -Daniel Pastor, Iñigo Zapirain y Beatriz Etxebarria- fueran condenados a la misma pena que pedía el fiscal para el exjefe etarra.

La sección tercera de lo Penal -Alfonso Guevara, Ángeles Barreiro y Antonio Díaz Delgado- justifica en su sentencia su absolución en que los informes policiales aportados no permiten probar que en 2009 fuera el jefe militar y en que la declaración incriminatoria de Zapirain tampoco es suficiente para condenarle, ante la existencia de contradicciones y no poder ser corroborada por ningún elemento externo.

Al ser detenido, Zapirain, situó a Ata al frente de los comandos, pero cuando declaró como testigo en el juicio aseguró que su declaración policial había sido obtenida «bajo amenaza de causar un mal a su pareja» y compañera de comando, Beatriz Extebarria, y la defensa aportó un informe pericial sobre las circunstancias psicológicas que le llevaron a hacer esa declaración.

Los magistrados consideran que la «verosimilitud del testimonio decae por su propia contradicción» y añaden que cabe «argumentar que es factible que haya podido reconstruir el recuerdo, pues si de un lado le «cuesta recordar», como entra en tantos detalles (...), a juicio del tribunal es que ha podido, y no sabemos si querido, reconstruir el recuerdo».

En cuanto a la existencia de elementos que permitieran corroborar lo que Zapiarian declaró en su día, la Sala dispone únicamente del informe de inteligencia que concluye que el atentado sólo podía ser cometido por orden de la dirección, lo que llevaría a confirmar su versión de que recibieron en Francia la furgoneta para el atentado, apoyado además en que en ese país se encontró la troqueladora con la que se hicieron las matrículas falsas.

Sin embargo, ese informe le resulta impreciso a la Sala en el sentido de que solo «establece que cuando es detenido Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, en 2008, pasa a ser jefe de los comandos el acusado, además de continuar integrando la jefatura de la organización compuesta por cinco personas».

Por tanto entiende que de ese informe no se puede extraer «la precisa división de cometidos» que permita concluir que Ata en 2009 fuera jefe del comando Otazua.

Según la acusación de la Fiscalía, Ata, como jefe del aparato militar de ETA desde 2009 hasta su detención en 2010, «dio orden» al comando Otazua para perpetrar el atentado «suministrándoles información» sobre la casa cuartel.

Tras desplazarse a Burgos para recopilar información, transmitieron todos los datos recabados a Carrera Sarobe, que fue quien les suministró en Francia el vehículo que se usó en el ataque y que había sido robado en el país galo, siempre según el fiscal.

Daniel Pastor fue quien dejó aparcada la furgoneta en la parte trasera del acuartelamiento el 28 de julio de 2009 y sobre las cuatro de la madrugada del día siguiente explotó el artefacto, compuesto por 700 kilos de amonal y un temporizador.

A consecuencia de la explosión 160 personas resultaron heridas de diversa consideración, señala el fiscal, que destaca que en ese momento se encontraban 118 personas en el cuartel (42 hombres, 35 mujeres y 41 niños).

Carrera Sarobe, nacido el 30 de mayo de 1972 en Pamplona, fue detenido en mayo de 2010 en un piso de Bayona (Francia) junto a dos de sus colaboradores.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios