España

Roban ornamentos religiosos y joyas en la iglesia de Santa María en Ocaña

Varias coronas, rosarios, anillos y el copón del Sagrario y los viriles, entre lo sustraido

Iglesia matriz ocañense, destaca en su fachada su torre de dos cuerpos de diferentes estilos
Iglesia matriz ocañense, destaca en su fachada su torre de dos cuerpos de diferentes estilos - queverenlmundo.com
EP Toledo - Actualizado: Guardado en:

La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer el robo de varios ornamentos religiosos y joyas en la parroquia de Santa María de la Asunción de Ocaña que tuvo lugar en la madrugada de este lunes.

Según han confirmado fuentes de la Delegación del Gobierno, la denuncia por este hurto se interpuso este lunes por la tarde.

La alcaldesa de la localidad, Remedios Gordo, ha explicado que entre los efectos robados se encuentran varias coronas, rosarios que portaban algunas imágenes, la copa que lleva la imagen de San Juan Bautista y anillos.

Asimismo, según la regidora, se ha sustraído el copón del Sagrario y los viriles -cajas de cristal que encierran la forma consagrada y se coloca en la custodia- con las sagradas formas dentro, aunque por el momento hay que esperar a las investigaciones de la Guardia Civil y la Policía para cuantificar económicamente los daños.

Gordo ha relatado que fue este lunes a las 19.00 horas cuando acudió la Policía, tras la llamada del sacristán, que «tiene por costumbre» entrar a esa hora a la parroquia. Una vez allí, se observó que el robo se había perpetrado a través de una calle peatonal con poco tránsito que está en la parte de atrás de la iglesia.

Destrozos

«Parece que estuvieron tiempo dentro de la parroquia», ha afirmado Gordo, que ha explicado que podrían haber entrado por un óculo del templo, al tiempo que ha añadido que «han hecho destrozos» en la parroquia y que este robo no lo ha podido llevar a cabo una sola persona. «Ha sido un susto bastante grande. Ocaña es un pueblo muy cofrade y estamos bastante afectados», ha afirmado.

La Guardia Civil y la Policía mantendrán el contacto con las distintas hermandades de esta parroquia para que vayan identificando los objetos sustraídos y así poder cuantificar el valor de los mismos, ha asegurado Remedios Gordo.

Por su parte, el arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, ha calificado este suceso como una «noticia triste» y lo ha atribuido a «una cierta insensibilidad» y a un «desprecio hacia lo que verdaderamente es digno de ser respetado».

«Tendríamos que tener en nuestra sociedad, muy plural, una sensibilidad más fuerte ante cosas que son rechazables, como es rechazable el ataque a dos guardias civiles con sus novias o sus parejas por 50 valientes», ha dicho el prelado toledano en relación a la agresión sufrida el pasado sábado por los citados agentes en la localidad navarra de Alsasua.

Para el arzobispo, esta «cierta insensibilidad» hace que «a los que roban les importe muy poco, pero son nuestras iglesias, nuestras imágenes y, sobre todo, el Santísimo Sacramento», ha subrayado. Y ha agregado que, más importante que «el valor crematístico» de lo robado, «es la simbología que tiene y que afecta al corazón».

«El parroco de Ocaña está triste, pero no por el dinero de lo robado sino por el desprecio a lo que verdaderamente es digno de ser respetado, no sólo por el hecho de ser católicos o cristianos».

Preguntado por si existe algún indicio sobre quién puede haber cometido el robo, monseñor Rodríguez ha indicado que la Guardia Civil y la Policía judicial están practicando las pesquisas oportunas para localizar a los autores, que entraron por una ventana y rompieron la cerradura de la puerta principal de la parroquia que da a una plaza, «de forma impune», ya que en ese lugar hay poca gente viviendo.

No obstante, no ha descartado, «aunque no podemos probar», que detrás del robo «haya algo de sacrilegio» para la utilización de lo robado en misas negras. «Es muy difícil tener estadísticas sobre esas misas negras, pero sabemos que existen», ha asegurado el prelado, quien ha señalado que, en estas prácticas, «hay un componente muy anti-católico, pero también muy antihumano», además de ser «un poco extraño» que «en una sociedad como la nuestra que se dice tan descreída, se crea en el demonio».

Finalmente, monseñor Rodríguez ha confesado que la sociedad se siente «bastante indefensa» antes estas sectas y grupos secretos, «que hacen las cosas como siempre a oscuras, sin que se vea al exterior», ha concluido.

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