Muere una mujer de 90 años tras suministrarle su marido una sustancia en una residencia de Mazarambroz

El hombre, que también la ha tomado, está ingresado en la UVI de un hospital

ToledoActualizado:

Celia ha sido enterrada en el cementerio de Mazarambroz (Toledo) este lunes, apenas doce horas después de que su cuerpo sin vida fuera descubierto, sobre su cama, a primera hora de esta mañana. Descansa no muy lejos de la residencia de este pueblo (1.300 habitantes), donde esta madrugada Haroldo, su marido, le quitó la vida presuntamente. Para ello habría suministrado a Celia alguna sustancia tóxica, que él también ingirió. Sin embargo, el personal del centro evitó a tiempo que Haroldo muriese.

Celia, enferma de alzhéimer, tenía 90 años; Haroldo, uno más. Era un matrimonio muy unido y sin hijos. Llevaban pocos años viviendo en este pequeño centro de la tercera edad, de gestión municipal, con una capacidad para 18 residentes.

Técnicamente, este suceso podría encajar en violencia de género, por lo que la Guardia Civil ha abierto una investigación. Luego la juez del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Orgaz, que instruye este triste caso, deberá fallar si lo tipifica así -de momento, las diligencias han sido abiertas por un presunto delito de homicidio-. O si, en realidad, se trataría de un «homicidio por compasión». Quizá, Haroldo quiso acabar con el sufrimiento de Celia, a la que amaba profundamente.

El cadáver de Celia ha sido velado en el tanatorio de Sonseca antes de ser enterrado, esta tarde, en el camposanto de Mazarambroz. Quizá Haroldo, que se encuentra estable en la UVI del hospital Virgen de la Salud de Toledo, podrá aclarar algún día por qué lo hizo.