España

Homenaje de Cibra al «Sully» toledano

La pericia del piloto Eugenio Maldonado, natural de La Puebla de Montalbán, salvó la vida de todos los pasajeros tras amerizar en Canarias hace 50 años

Noticia contada por ABC al día siguiente del amerizaje
Noticia contada por ABC al día siguiente del amerizaje - ABC
ABC Toledo - Actualizado: Guardado en:

El festival del Cine y la Palabra, Cibra, que se celebra entre Toledo y La Puebla de Montalbán entre los días 18 y 27 de noviembre, rendirá homenaje en su gala de inauguración a Eugenio Maldonado, un piloto natural de La Puebla que protagonizó un amerizaje en las Islas Canarias el 16 de septiembre de 1966 y cuya hazaña cobra ahora actualidad con el estreno de «Sully», la última película de Clint Eastwood, que relata el amerizaje de un piloto en las aguas del río Hudson hace unos años.

El acto tendrá lugar a las 21.00 horas en la Casa de la Cultura de La Puebla de Montalbán y contará con la presencia de Jesús Piñero, piloto experto en incidencias, así como la hija de uno de los supervivientes de aquel vuelo. Igualmente está previsto que acuda el hijo del piloto, que falleció el pasado 2011.

Durante el mismo, se proyectará el documental «El vuelo que nunca regresó», realizado por alumnos de la Escuela de Cine y Televisión Los Realejos, de Tenerife, con la supervisión de Jonay Alonso y Alejandro Serrano. Un proyecto audiovisual que recuerda el papel de los pescadores junto a los que amerizó Maldonado y que se encargaron de recoger en los barcos a los supervivientes.

Y es que Maldonado no sólo fue capaz de amerizar sobre el mar, sino que tuvo la pericia de hacerlo lo más cerca posible de los pescadores, puesto que de no haber sido así, el avión se habría hundido en pocos minutos, con el problema añadido de que buena parte del pasaje, formado por algo más de 30 personas entre pasajeros y tripulación, no sabía nadar, aparte de que entre ellos se encontraban algunos bebés.

A pesar de un heroicidad, Eugenio Maldonado reconocía hace unos años que no todo fue un camino de rosas, puesto que uno de los ocupantes de aquel avión falleció de un infarto. Recordaba cómo se hundía el avión con el fallecido dentro y cómo él trató de rescatar su cuerpo. Por este motivo, por las dudas sobre ese único fallecimiento, el piloto pueblano fue sometido a un consejo de guerra. «Gracias a Dios que había un coronel americano que certificó lo que pasó, y eso fue la solución» que permitió que saliera indemne de aquel consejo de guerra, en plena dictadura.

La aventura, una de las múltiples que vivía este piloto a lo largo de su carrera, sucedía en un vuelo entre Tenerife Norte y La Palma. Los problemas empezaron desde el comienzo del vuelo, cuando el avión DC-3 volaba a unos 450 pies de altura. «Tuvimos una emergencia en el motor izquierdo que nos hizo perder altura y profundidad», recordaba Maldonado antes de morir, además de que se viajaba entre nubes. Tras apenas dos minutos desde el despegue fue necesario proceder al amerizaje que salvó decenas de vidas, una proeza de la que distan ya 50 años y que el viernes se pondrá en valor en la Casa de la Cultura de La Puebla de Montalbán, porque en este municipio toledano también nació un «Sully».

Cibea, el festival de Cine y la Palabra está apoyado por el Ayuntamiento de Toledo, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación provincial de Toledo y el Consistorio de La Puebla de Montalbán.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios