España

Daniel Palomo se jubiló de párroco en El Buen Pastor

Después de 27 años, celebró su última misa, a la que asistió el arzobispo

En su misa de despedida estuvo acompañado por 30 sacerdotes y el arzobispo Braulio Rodríguez
En su misa de despedida estuvo acompañado por 30 sacerdotes y el arzobispo Braulio Rodríguez - ababc
C. MARTÍN-FUERTES Toledo - Actualizado: Guardado en:

Daniel Palomo Rivera (La Torre de Esteban Hambrán, 1939) celebró el pasado 9 de septiembre la última misa como párroco de «El Buen Pastor» de Toledo, después de haber sido el responsable de la parroquia durante los últimos 27 años. En total, ha ejercido su ministerio pastoral durante 54 años. En la misa de despedida estuvo acompañado por 30 sacerdotes, además del arzobispo primado, Braulio Rodríguez Plaza. A partir de ahora le sucederá José Talavera, expárroco de Sonseca.

Daniel Palomo estudió en el seminario de Talavera de la Reina y Toledo y tuvo su primer destino en Villacañas como coadjutor (lo que hoy se llama vicario parroquial), pasando después a Fuenlabrada de los Montes y Mocejón, aquí durante dos décadas, desarrollando una intensa actividad, pues fue nombrado consiliario diocesano de la Juventud Agrícola Rural Católica. En 1991 fue nombrado consiliario de Manos Unidas y también ha sido consiliario del Movimiento Familiar Cristiano. Es uno de los sacerdotes lque han dejado una profunda huella debido a su incesante actividad. Él mismo dice que «he pasado por diferentes etapas en mi vida pastoral en tiempos y circunstancias distintas». En 1986 fue nombrado secretario general de la Comisión Preparatoria del Sínodo Diocesano y aterrizo en «El Buen Pastor», en el barrio de Palomarejos de Toledo. «Aquí, me costó adaptarme, me encontré con muchos movimientos, había que coordinar mucho. Era una parroquia distinta a la actual. Mucha gente se marchó del barrio a vivir a la periferia, mayores también y actualmente es una zona de gente muy mayor, con mucha inmigración, con ciertas bolsas de pobreza».

«Hemos pasado de tener 50 a 80 defunciones al año y con pocos nacimientos, unos 25. Yo también he envejecido con la parroquia y es una realidad. Un reconocimiento especial para Mariano Merchán, que me ha ayudad mucho con la pastoral de emigrantes, lo mismo que el grupo de Caritas, nos ha hecho mucho bien a todos».

La misa de despedida sirvió de acción de gracias a Dios por los 54 años de vida pastoral y para pedir perdón a sus compañeros por sus pecados y defectos. Ahora, Daniel Palomo afrontará el próximo tramo de su vida en la Casa Sacerdotal.

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