Pablo Alcolea, portero del CD Toledo
Pablo Alcolea, portero del CD Toledo - CD TOLEDO
Fútbol-Segunda B

Alcolea relata cómo le salvó la vida a su compañero Lassad, que sigue en la UCI

El portero del CD Toledo, estudiante de Enfermería, explica: «Vimos que no reaccionaba y que no respiraba, y empezamos con el masaje»

TOLEDOActualizado:

La plantilla del CD Toledo sigue «tocada» por el percance de su compañero Lassad Nouioui, que el sábado sufrió un paro cardíaco en el entrenamiento y continúa ingresado en la UCI del hospital Virgen de la Salud, aunque se encuentra más animada, según comentaron este lunes el portero Pablo Alcolea y el preparador físico, Pol Lorente.

Ambos han confiado en la recuperación de su compañero, ya que aunque los médicos sean conservadores y mantengan ese pronóstico reservado, «entendemos que la ausencia de noticias es buena noticia, valga la redundancia», dijo Lorente.

«Han sido momentos muy difíciles», reconoció Lorente, que añadió que «es un orgullo poder decir que los compañeros y el cuerpo técnico resolvieron esta situación límite y totalmente nueva para nosotros de la mejor manera que podíamos».

Asimismo, agradeció a los bomberos de Toledo, que acudieron en primera instancia, a los servicios médicos de la UVI móvil que llegaron también rápidamente y a los médicos del Virgen de la Salud.

El preparador físico detalló que cinco segundos antes Lassad pasó por su lado, le preguntó cómo estaba y que él le respondió «bien amigo», pero unos segundos después oyó gritos, se volvió y lo vio en el suelo en una posición extraña. Lassad yacía tumbado y, mientras otros jugadores lo atendían, Lorente cogió el teléfono para pedir ayuda al 112 y salió corriendo hacia el parque de bomberos, que está situado a unos metros del Salto del Caballo.

Por su parte, Alcolea ha contado que, tras ver como se desvanecía, sus compañeros pusieron a Lassad de lado y le colocaron el 'tubo de guedel' para que pudiera respirar «y luego ya vimos que no respiraba, que no reaccionaba. y empezamos a hacerle el masaje cardiaco».

«Al principio no lo teníamos muy claro, porque de hecho respiraba, hacía ruidos, le pusimos el tubo y daba buena sensación, pero de repente vimos que no reaccionaba y que no respiraba, y empezamos con el masaje», añadió Alcolea. Y subrayó que «no fue solo cosa mía, lo hicimos los que estábamos allí, no hablamos, porque no daba tiempo a hablar, pero sabíamos que había que empezar ya porque se nos podía ir».

Alcolea admitió que estaban asustados, pero consideró que «son cosas que tienes que hacerlas inmediatamente». Así, y a pesar de que tenían «ciertas dudas de si era lo que necesitaba, dijimos empezamos y a aguantar el chaparrón hasta que vengan los bomberos», explicó Alcolea, que agregó que «los bomberos llegaron enseguida, se hicieron cargo de la situación junto con el personal de la UVI móvil, que llegaron un par de minutos después».

Según Lorente, «puede ser que la intervención de Pablo y de otros compañeros fuera decisiva, no solo para mantenerlo con vida, sino para que lo haga en las mejores condiciones posibles una vez que salga de esto, que seguro que saldrá».

El guardameta ha indicado que en su carrera deportiva no se ha encontrado con ninguna situación similar, ha visto algún golpe, algún desvanecimiento, «pero nada tan grave» y se congratuló de que hayan sido útiles las enseñanzas de la carrera de Enfermería, que aún no ha finalizado.