El jefe provincial, este lunes en la Jefatura Superior de Policía de Castilla-La Mancha
El jefe provincial, este lunes en la Jefatura Superior de Policía de Castilla-La Mancha - Luna Revenga

Los retos del nuevo jefe provincial de Policía en Toledo

Mantener bajos los índices de criminalidad y la protección a la mujer, entre los objetivos de Ángel Alcázar en su toma de posesión

ToledoActualizado:

«Ángel José, no tengo la menor duda de que realizarás un magnífico trabajo». La premonición es del delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio. Se lo dijo en voz alta este lunes al nuevo jefe provincial de la Policía Nacional en Toledo, Ángel José Alcázar Sempere, durante la toma de posesión de su nuevo cargo. «Asumo una grandísima responsabilidad porque Talavera de la Reina y Toledo son poblaciones importantísimas», afirmó Alcázar en su alocución ante autoridades civiles, militares y eclesiásticas en el polideportivo de la Jefatura Superior de Policía de Castilla-La Mancha.

[Vea reportaje gráfico de Luna Revenga sobre la toma de posesión]

Hace más de 38 años que Alcázar se enroló en la Policía. Ingresó en octubre de 1979 y en junio de 1984 finalizó sus estudios policiales con la graduación de teniente. Su primer destino, en Barcelona, fue la Jefatura Superior de Policía de Cataluña y luego trabajó en unidades especiales, como el Grupo Especial de Operaciones (GEO) y la Unidad Central de Desactivación de Explosivos, de Información y de Seguridad Ciudadana.

En 1998 ascendió a inspector jefe de policía y en diciembre de 2015, a comisario. Pasó dos años en la Comunidad Valenciana, concretamente como responsable de la comisaría de Gandía. En su larga trayectoria profesional fue condecorado con una cruz roja y dos blancas, una al mérito policial y otra al mérito de la Guardia Civil.

José Julián Gregorio relató esa breve reseña después de dar la bienvenida oficial al máximo responsable de la Policía Nacional en Toledo, delante del jefe superior de Policía de Castilla-La Mancha, Félix Antolín Diego. Gregorio, «orgulloso del equipo policial» de Toledo y Talavera, animó a Alcázar a mantener baja la tasa de criminalidad en la provincia, con un descenso de los robos con fuerza en los domicilios y en las cosas, además de los hurtos.

Este reto lo había asumido ya el propio Alcázar, que habló antes que Gregorio. A ese objetivo de mantener bajos los índices de criminalidad, el nuevo jefe provincial de la Policía añadió la protección de los colectivos más vulnerables, como ancianos, niños, jóvenes, discapacitados o desaparecidos; y especialmente la defensa de las mujeres para intentar combatir la violencia machista hacia ellas. También fijará sus ojos en el tráfico de estupefacientes y en la lucha contra las redes de trata de seres humanos.

Alcázar, que agradeció a Félix Antolín su confianza, se describió como un hombre que trabaja con rigor, constancia y profesionalidad. Igualmente, cree «a pies juntillas» en el trabajo en equipo, por lo que le gusta escuchar con frecuencia a sus inmediatos colaboradores. También defiende y practica la colaboración con otras fuerzas de seguridad, ya que está convencido de que sumar esfuerzos redunda en la seguridad del ciudadano.

Y asimismo afirmó que tiene su despacho abierto para las organizaciones sindicales y colectivos ciudadanos. Con estos últimos aspira a establecer una «alianza».