CULTURA

La Real Academia de Bellas Artes de Toledo estrena curso con siete nuevos miembros

Santiago Sastre leyó este domingo la memoria del año pasado y Ramón Sánchez pronunció el discurso inaugural

Académicos en el salón de plenos de la Diputación
Académicos en el salón de plenos de la Diputación - JCCM
ABC Toledo - Actualizado: Guardado en:

La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo estrenó este domingo curso con el ingreso de siete nuevos miembros, a los que se les entregó los títulos y las medallas correspondientes. Los nuevos académicos son: Vicente Cerrillo, de Castillo de Bayuela; César Egido, de Quero; Miguel Méndez-Cabeza, de Velada; Juan Francisco Palencia, de Consuegra; Juan Antonio Sánchez, de Guadamur; Josué López, de Santa Olalla; y José María Fernández-Serrano, de Escalona.

Durante este acto, que se celebró en la Diputación de Toledo, el académico-secretario Santiago Sastre leyó la memoria del curso 2015-2016, mientras que el académico numerario Ramón Sánchez González pronunció el discurso inaugural.

«No es posible entender la historia de Toledo a lo largo del siglo XX sin la labor desplegada por la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo», dijo Ángel Felpeto, consejero de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, que asistió al evento junto con otras autoridades como, por ejemplo, Álvaro Gutiérrez, presidente de la Diputación de Toledo.

Josué López, de Santa Olalla, en el momento de recibir el título como nuevo académico de manos del concejal de Cultura de Toledo, José María González Cabezas
Josué López, de Santa Olalla, en el momento de recibir el título como nuevo académico de manos del concejal de Cultura de Toledo, José María González Cabezas- Ana Pérez Herrera

Felpeto insistió en la necesidad de unir el conocimiento, la ciencia y el proyecto político «para conseguir el bien común». Por su parte, Álvaro Gutiérrez agradeció a los académicos «el amor por lo nuevo y por la herencia del pasado, pues con sus investigaciones, sus estudios y sus innovaciones nos ayudan a comprender de dónde venimos y hacia dónde vamos».

Se da la circunstancia de que la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo celebra este año su primer centenario. Nació el 11 de junio de 1916 y los académicos fundadores fueron doce. Un año más tarde, la institución recibió el título de Real Academia y el rey Alfonso XIII se declaró a sí mismo académico-protector.

La finalidad de la organización es estudiar, ilustrar y divulgar el arte y la historia de Toledo. Cada año, sus miembros publican trabajos de investigación y una memoria. Los académicos numerarios se eligen entre las personas domiciliadas en Toledo que tienen un reconocido mérito artístico o literario y que hayan demostrado especial interés por los fines propios de la Real Academia.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios