Una de las representaciones de Entre versos y Marsillach. Blanca es la tercera por la izquierda
Una de las representaciones de Entre versos y Marsillach. Blanca es la tercera por la izquierda - Varela Producciones

«Cumplir años no significa dejar de cumplir sueños»

La actriz Blanca Marsillach representa en Toledo, junto con Mónica Buiza y diez personas mayores, una versión de «Entre versos y Marsillach»

ToledoActualizado:

Las actrices Blanca Marsillach y Mónica Buiza, junto con diez personas mayores escogidas tras una selección, participan este viernes, en Toledo, en el proyecto teatral Entre versos y Marsillach. Se trata de una versión de la obra que Adolfo Marsillach, Amparo Rivelles y María Jesús Valdés estrenaron en el Corral de Comedias de Almagro hace 25 años.

La voz del actor, autor dramático y director de teatro se escuchará a partir de las 18.00 horas en la sala Thalia del Centro Social Santa María de Benquerencia. La entrada al espectáculo será con invitación. La versión volverá a representarse en Castilla-La Mancha el 10 de noviembre, concretamente en Ciudad Real.

—¿Qué se encontrará el espectador en Entre versos y Marsillach?

—Es un paso por el Siglo de Oro, por nuestros clásicos, de una selección que hizo mi padre, desde el siglo XIV al XVIII. Se escucharán versos de Góngora, Quevedo, el Arcipreste de Hita, san Juan, santa Teresa, un guiño a Miguel Hernández. Es un recital de poesía a varias voces, con las de mi padre a través de una retroproyección, de Mónica Buiza y la mía, además de la participación de diez personas mayores que se convierten en actores por un día.

—¿Por qué participan personas mayores?

—La obra se enmarca dentro de un programa de la Obra social La Caixa para promover el envejecimiento activo. Vamos de ciudad en ciudad dando oportunidad a gente mayor que les hubiera gustado ser actores, pero que no pudieron por trabajo o por el cuidado de sus hijos. Ir cumpliendo años no significa que dejes de ir cumpliendo sueños, todo lo contrario. Cada edad es una etapa y se plantean nuevas posibilidades.

—¿Tuvieron que hacer pruebas para seleccionar a los mayores?

—Sí, aunque la selección la hace personal de la Obra social La Caixa porque son los que mejor conocen a la gente mayor.

—¿Cuánto tiempo llevan ensayando?

—Durante esta semana han estado encerrados con la directora y actriz, Mónica Buiza, el ayudante de dirección, Alejandro Rodríguez, y el técnico, Víctor Rodríguez, para desentrañar el verso, que lo hagan suyo, porque cada verso tiene un aroma, tiene un poema, un color, un tempo...

—¿En qué medida puede ayudar la recitación a las personas mayores?

—La memoria es como un músculo, que al no ejercitarla se va atrofiando. El hecho de tener que estar atento en Entre versos y Marsillach, aunque sea una lectura dramatizada, sin tener que despegarse del texto y recitar, te obliga a estar muy pendiente. Por lo tanto, ese músculo mental lo estás trabajando y eso es muy bueno para todo el desarrollo cognitivo.

—¿Qué echa de menos de su padre?

—Hablar con él, a un padre siempre se le echa de menos. Hace ya quince años que murió papá [21 de enero de 2002] y todavía hay momentos que digo: «¡Ay, voy a llamar a papá para comentarle esto o lo otro!». Le echo de menos profesionalmente, por sus consejos, como ser humano y como padre.

—¿Está contando los días para que bajen el IVA a los espectáculos del 21 al 4 por ciento?

—Es una cosa buena y muy necesaria. aunque Varela Producciones y mi compañía realizamos teatro social y sin ánimo de lucro.