TOLEDO

Cospedal, la jefa de la tropa

Desde el PSOE le exigen que abandone sus cargos orgánicos, pero ella, además de asumir el Ministerio de Defensa, no dejará la Secretaría General del PP ni la región

Cospedal, este viernes en el Ministerio de Defensa con sus «fieles» de la región
Cospedal, este viernes en el Ministerio de Defensa con sus «fieles» de la región - ABC
MARÍA JOSÉ MUÑOZ Toledo - Actualizado: Guardado en:

Por si alguien pensaba perderla de vista en Castilla-La Mancha, este mismo viernes la propia María Dolores de Cospedal, flamante ministra de Defensa del por fin constituido Gobierno de España, lo dejó claro. Además de sus labores de «jefa de la tropa», de esas Fuerzas Armadas a las que tanto alabó en el acto de relevo al frente del Ministerio de manos de su antecesor, Pedro Morenés, y de anunciar a navegantes que seguirá como secretaria general del PPtras el Congreso que este partido deberá celebrar pronto (defendió que es «plenamente compatible» desempeñar ese puesto en el Gobierno y ser secretaria general), la también expresidenta de Castilla-La Mancha se mantendrá como líder del PP en la región. Y ahora más que nunca, a tenor de lo que dicen fuentes de este partido, donde su nombramiento como ministra constituye «todo un honor» y un encumbramiento de su figura muy rentable para volver a disputarle la Presidencia de la Junta de Comunidades al socialista Emiliano García-Page cuando toquen las elecciones autonómicas.

Así que Cospedal se mantiene también al frente «de la tropa» de los militantes y cargos electos y orgánicos del PP en Castilla-La Mancha. Y si llegara un congreso regional, seguro que sería elegida por aclamación. Al acto celebrado este viernes en el Ministerio de Defensa, que en 2004 fue escenario de la toma de posesión de José Bono como ministro tras ser reclamado por Zapatero para tal menester —y recién conseguida su sexta mayoría absoluta en la Junta de Comunidades— acudieron los «fieles» castellano-manchegos de la nueva ministra: alcaldes, senadores, diputados y otros que fueron sus consejeros cuando soplaban buenos aires para el PP en el Palacio de Fuensalida, y a muchos de los cuales la influencia de Cospedal pudo «recolocar» en diversos destinos.

Por supuesto, en el PSOE piensan todo lo contrario. Consideran los socialistas que «no es normal ni ético» que la nueva ministra de Defensa mantenga los cargos de secretaria general del PP y presidenta del partido en la comunidad. Su portavoz regional, Cristina Maestre, ha dicho que Cospedal ha recibido «el premio» de ser nombrada ministra por «todo lo que ha batallado para tapar el escándalo de Bárcenas» desde su cargo como número dos del PP nacional. A su juicio, aunque el Ministerio de Defensa es «muy importante», «no tiene peso político» ni «tampoco un gran presupuesto que permita hacer grandes proyectos de ejecución». Augura la portavoz del PSOE regional que su presencia en el Ministerio provocará que «muchos cuchillos van a volar en la mesa del Consejo de Ministros». Cuestiona por tanto que vaya a combinar su puesto en Defensa con dos cargos orgánicos en el PP, y se pregunta si «va a hacer como cuando era presidenta de Castilla-La Mancha, que decía: Vengo un par de días a la región y el resto estoy en Génova».

Desde Podemos, ha saludado a la nueva ministra el secretario general en Castilla-La Mancha, José García Molina, quien se pregunta si con ella en el cargo habrá que ponerse «cuerpo a tierra» o «romper filas».

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