José Muñoz Mojica, este viernes a su llegada a la Audiencia Provincial de Toledo
José Muñoz Mojica, este viernes a su llegada a la Audiencia Provincial de Toledo - Ana Pérez Herrera

«El Comanche» se aferra a la Biblia

El reo por un doble crimen en El Casar de Escalona se sienta en el banquillo con un ejemplar de las Sagradas Escrituras mientras niega con la cabeza las acusaciones

ToledoActualizado:

José Muñoz Mojica, acusado de un doble asesinato en El Casar de Escalona (Toledo) en 2012, se sentó este viernes junto a un ejemplar de la Biblia en el banco de la sala de la Audiencia de Provincial de Toledo donde un jurado popular tiene que dirimir si es culpable o no de los dos crímenes. Dice su abogado, Marcos García Montes, que su cliente, conocido por el alias del Comanche, es muy religioso y que la Biblia la lleva consigo desde que comenzó la vista oral, el pasado lunes.

El ejemplar de las Sagradas Escrituras lo dejó sobre el banquillo donde se sienta estos días, a su izquierda, a unos treinta centímetros de él. No lo consultó en las cuatro horas y media que duró la sesión, quizá porque estuvo más ocupado en tomar anotaciones sobre lo que se contaba en la sala y en negar con la cabeza las acusaciones.

El jurado visionó una recreación virtual tridimensional, que ha sido realizada con fotografías de los cadáveres de David Fernández Vilches, de 30 años, y Miguel Ángel Cortés Jiménez, de 19.

Nieves, la madre de David, salió de la sala de vistas para no ver a su hijo muerto. Fuera ya estaba Rosario, la progenitora de Miguel Ángel. El llanto de una mujer en el vestíbulo se escuchó durante la emisión, que constó de cuatro escenas.

Los agentes de Criminalística de la Guardia Civil autores de este informe infográfico subrayaron que era una «representación idílica» aproximada de cómo pudo ocurrir el doble asesinato. «El cuerpo es algo dinámico, no rígido», observó un agente, por lo que las distancias en la recreación no son certeras completamente. No obstante, «los hechos son los hechos, no indicamos quién lo hizo», advirtieron los guardias ante la insistencia de las defensas.

Sin embargo, el letrado del Comanche dudó, desde el principio, de la credibilidad de la reconstrucción virtual por la información que los agentes manejaron para elaborarla. Por eso, Marcos García Montes presentará otra recreación en la sesión del lunes, que comenzará con pruebas de las defensas.

Antes habían comparecido otros agentes de Criminalística que analizaron las armas de fuego empleadas en el doble asesinato: una escopeta y un revólver. Los especialistas aseguraron que los casquillos y las vainas examinados fueron usados en esas armas. Además, confirmaron que los dos cartuchos sin disparar encontrados en el turismo Mercedes amarillo del Comanche eran «compatibles» con los cartuchos y las postas que había en los cuerpos de los finados.

Estos agentes de Criminalística, que probaron las armas para realizar sus informes, calculan que el primero de los dos disparos de postas que David recibió, y que le causó la muerte inmediatamente, fue realizado a una distancia de entre 8 y 9 metros. Los médicos forenses, en cambio, la fijaron en torno a los cuatro metros, aunque su cálculo no es tan preciso.

Tres balas en el cuerpo

Por su parte, el cadáver de Miguel Ángel, hallado a unos 50 metros de donde encontraron a David el día antes, tenía tres balas de un revólver del calibre 38, disparado desde una distancia que no se puede precisar. El primer tiro, apuntando a la cabeza, lo mató por una «destrucción encefálica».

Un testimonio que no ayudará al acusado fue el de la médico forense Eva de la Cavada, quien examinó al Comanche tras arrestarlo la Policía Nacional en 2016. Aseguró que la ansiedad que José sufría era «normal» por estar detenido y que le recetó un ansiolítico «en una dosis pequeña» para que declarase menos nervioso.