En EEUU y en España se celebra la recolección. Aquí la Uva, allí el maíz o la calabaza
En EEUU y en España se celebra la recolección. Aquí la Uva, allí el maíz o la calabaza
Julián Gómez-Cambronero - ARTES&LETRAS CASTILLA-LA MANCHA

Culturas que convergen en tiempos de recolección

«Thanksgiving, el Día de Acción de Gracias en EEUU, como en las fiestas patronales de Manzanares, sigue la tradición de acoger a los familiares que están fuera»

Julián Gómez-Cambronero
Científico, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular y «Brage Golding Distinguished Professor of Research» en Wright State University, Ohio (EEUU)Actualizado:

Las celebraciones religiosas casi siempre coinciden con los ritos y los ciclos de la naturaleza. Septiembre es la vendimia, la culminación generosa del fruto primordial de nuestra tierra de Castilla La Mancha. Cuando adolescente, recuerdo mirar con ensimismamiento los sinfines de la cooperativa vinícola de mi pueblo, Manzanares, que se comían lentamente los racimos de uva Airén dorada, dulce y más dulce. Y hace tiempo ya, los jaraíces en las cuevas de muchas casas y el olor a uva fermentada por el pueblo.

Y hace ya más tiempo todavía, los carros con la uva apretada, chorreando hilos de mosto en las calles de cantos. Y en casa, el olor a canela. El mosto cocido en grandes ollas de cobre, hasta la caramelización en mostillo que, con más hervor, se concentraba en arrope, oscuro caldo que con trozos de membrillo o de melón, es una delicia de postre.

El año para mí comienza en septiembre, en esta época de vendimia. Septiembre guía mi vida, porque es entonces mi cumpleaños, es cuando nazco y cuando nace cada curso escolar. El año empieza para mí en septiembre, no el 1 de enero. En septiembre es cuando recibí una «llamada» o «vocación» por la Ciencia, más grande que yo mismo, y que ha permanecido conmigo hasta hoy.

En septiembre, en el Bachillerato es cuando comprendí por mí mismo el dogma central de la biología molecular: La transmisión de información de ADN a ARN (transcripción) y de ARN a proteína (translación)… y el código genético, que descubrí antes de que lo estudiásemos en Biología avanzada en el último año del instituto. Y el descubrimiento de la revista mensual «Investigación y Ciencia» (basada en el título americano «Scientific American») que esperaba y leía (entonces y ahora) con enorme interés…

En septiembre es tiempo de fiesta en mi pueblo de Ciudad Real, Manzanares, pues el 14 se celebran las fiestas patronales en honor a Nuestro Padre Jesús del Perdón. Aparte de las tradiciones religiosas, se presentan actos culturales y deportivos, que acercan a familias y a quienes vienen al pueblo a compartir esos días con nosotros. Citas gastronómicas (paellas o migas); no lo olvidemos: la comida nos une a todos, independientemente de ideologías y credos; certámenes de pintura; encajes de bolillos; concursos de artistas locales, bailes, verbenas y actuaciones musicales. Por las fiestas del Patrón, el pueblo abre las puertas de sus casas a familiares que vuelven de ciudades lejanas por esos días.

Una tradición hermosa… Aquí en La Mancha, en España…Pero hay un paralelismo con otra tradición al otro lado del Atlántico.

En nuestro país de adopción, Estados Unidos, también en septiembre, en Beavercreek, Ohio, donde vivimos, cortan la calle principal al tráfico durante un fin de semana en el «Popcorn Festival» (el festival del maíz) y venden mazorcas dulces asadas y untadas con mantequilla; comidas étnicas en puestos multicolores, y se instalan numerosas bandas de rock al aire libre, en el césped. Y en otros barrios, bailes en las plazas de las iglesias pertenecientes a comunidades italianas o griegas, siguiendo sus tradiciones, vistiendo trajes típicos los niños. Y mientras tanto, en Nueva Inglaterra, Connecticut (nuestra primer hogar en Estados Unidos), o en Massachusetts, o en Vermont, los grandes bosques de arces estallan para septiembre en una explosión de color, una apoteosis de rojos, sienas, ocres y amarillos, dando el último adiós al verano y al calor.

«Thanksgiving»: el Día de Acción de Gracias. Como en las fiestas patronales de mi Manzanares de nacimiento, se sigue la tradición de acoger a los miembros de la familia que están fuera y se celebra la recolección, aquí la uva; allí maíz y calabaza. A principios de otoño de 1621, unos 50 colonos ingleses (Pilgrims), pasajeros del barco «Mayflower» celebraron la primera cosecha agradeciendo a los indios nativos americanos el haber sobrevivido al cruel invierno del año anterior; les daban gracias por la comida y las enseñazas de los nuevos cultivos (maíz, calabaza y judías).

La celebración de 1621 es recordada como la «primera Acción de Gracias de Plymouth» cerca de Boston. Aquélla primera cosecha la celebran los americanos cada año el cuarto jueves de noviembre, y en la comida: pavo, calabaza y arándano.

Con nosotros se repitió la historia de acogida en nuestro primer año en Estados Unidos, extraños en una nueva cultura. Tuvimos la buena fortuna de conocer a una familia de españoles que nos abrieron las puertas de su casa, en New Britain, Connecticut, con el invierno fuera… nunca antes habíamos visto tanta nieve, tantos abetos blancos…

Luego en Ohio hubo también familias americanas que nos invitaron año tras año. Habíamos encontrado ese lugar donde existe la paz y que llamamos «hogar». Esta costumbre de acoger familiares y visitantes existe en los manzanareños, siempre, y en particular el 14 de septiembre: alegría y confraternización, meditación y divertimento, pues todo tiene cabida en estos días. Pero sobre todo, sus habitantes quieren que siga la tradición de abrir de par en par las puertas del pueblo para los residentes y los forasteros. Así pues, la vendimia, tan importante para CLM, y para mi pueblo de Manzanares, se entrelaza con la celebración de la recolección en un país tan distante como EEUU.

POR JUILÁN GÓMEZ-CAMBRONERO